Periodismo, Transparencia y Acceso a la Información
Espacio para aportar datos, información, estadísticas, estudios, artículos y análisis sobre el periodismo, la transparencia gubernamental y el Derecho a la Información en Veracruz, en México y también, porqué no, el mundo...
jueves 2 de febrero de 2012
viernes 9 de diciembre de 2011
Telebasura y responsabilidad social de los medios en México
Participación de Jenaro Villamil en el Coloquio Veracruzano de Otoño 2011: La perspectiva mexicana en el siglo XXI, con el tema "Responsabilidad social de los medios de comunicación en México".
Publicado por
Angel Martínez Armengol
en
12/09/2011 11:29:00 AM
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miércoles 18 de mayo de 2011
Iniciativa de Flavino, dañará transparencia en Veracruz
Publicado en Plumas Libres
El representante de la organización México Infórmate en Veracruz, Angel Martínez Armengol, señaló que de prosperar la iniciativa de reforma a la ley de transparencia impulsada por el diputado local Flavino Rios se dará un grave retroceso en la materia.
En entrevista -quien fuera uno de los redactores de la actual ley de transparencia, en el año 2005, en el marco del Pacto por la Gobernabilidad y el Desarrollo, establecido en ese entonces el gobernador Fidel Herrera Beltrán-, expresó que la iniciativa del legislador priista va en contra del espíritu que inspiró su creación.
En primera instancia, Martínez Armengol señaló que las reformas que impulsa el legislador para que se quite la renovación escalonada a dos años de la presidencia del consejo del IVAI y que ahora la elección sea por consenso de los tres consejeros del IVAI, le agrega conflictividad al trabajo del órgano garante.
Y es que si actualmente la renovación se da de forma escalona, por lo que todos en algún momento llegarán a ser consejeros por dos años durante su periodo de seis años, con la reforma se mezclarían cuestiones políticas, pues habría consejeros que estarían más preocupados por disputar la presidencia que por ocuparse de otras labores. Incluso, se corre el riesgo de que alguien sin experiencia, que recién acaba de de ser nombrado, pase a la presidencia del IVAI, lo que demeretería la funcionalidad del órgano.
“Ahora, si él dice que lo que se quiere es que sea democratico, pues qué más democratico que la presidencia recaiga en el decano, en el más antiguo, así lo resolvían los romanos y es como justamente está actualmente en la ley”.
“Cuando se diseñó la ley y se hizo en orden de rotación y prelación, se pensó que era la mejor solución porque se evita las fricciones innnecesarias entre los consejeros por la ambición politica”, añadió.
Martínez Armengol dijo que igual de “absurdo, ilógico e innecesario”, es que pretende quitarle facultades al consejero presidente del IVAI, para pasarselas a un secretario Ejecutivo, quien sin pasar por un proceso ante los legisladores locales –como sí lo hacen los actuales consejeros-, tendra igual o más facultades que un consejero.
Dijo que esto podría generar fricciones, politización del cargo, y hasta un debilitamiento de los consejeros, pues el secretario ejecutivo detentará facultades en el manejo del presupuesto y en la representación legal del organismo.
- Dice la consejera presidenta del IVAI que eso es bueno, al menos en su caso, pues detentar la presidencia la quitó tiempo y pudo haberlo invertido en otras cosas.- se le planteó.
- No estoy de acuerdo con ella, porque para eso se ejerce la presidencia y en todo caso, debió delegar funciones a otras áreas y no tener que ocuparse de todos los detalles.- expresón Martínez Armengol.
Asimismo, sobre el tema de la reforma al artículo 72, que elimina “la definitividad y la obligatoriedad” de las resoluciones del IVAI e incluso agrega expresiones confuses como el que las resoluciones se cumplirán hasta que “causen estado”, el expert añadió que esto podría ser lo más peligroso de la iniciativa flavinista.
“De ser así, porque está muy confusa la iniciativa, sería muy grave, porque a nivel federal y en otros estados, se están dando una serie de retrocesos precisamente en esta material, buscando limitar el alcance de las resoluciones de los órganos garantes, para llevarlos al pleno judicial y con eso, prácticamente se desalienta el ejercicio del derecho a la información por parte de la sociedad”.
Y es que de prosperar una iniciativa con ese sentido dijo que ahora las personas deberán enfrentarse a juicios que harán más largos y caros los procesos de acceso a la información pública.
Martínez Armengol llamó al legislador a no impulsar este tipo de iniciativas, pues “si se quiere mejorar a la ley y al IVAI, si eso quiere el diputado Flavino, hay que reformar otros artículos y no esos, como por ejemplo, darle más dientes al IVAI, porque los que tiene ahora no son los suficientemente fuertes para hacer que los sujetos obligados cumplan con las disposiciones de la ley”.
“Si se quiere fortalecerlo administrativamente, hay que asignarle un presupuesto publico suficiente y a lo mejor, fijar un porcentaje en el presupuesto anual, para que el IVAI tampoco esté sujeto a la voluntad de lo que le quieran dar cada año”.
El representante de la organización México Infórmate en Veracruz, Angel Martínez Armengol, señaló que de prosperar la iniciativa de reforma a la ley de transparencia impulsada por el diputado local Flavino Rios se dará un grave retroceso en la materia.
En entrevista -quien fuera uno de los redactores de la actual ley de transparencia, en el año 2005, en el marco del Pacto por la Gobernabilidad y el Desarrollo, establecido en ese entonces el gobernador Fidel Herrera Beltrán-, expresó que la iniciativa del legislador priista va en contra del espíritu que inspiró su creación.
En primera instancia, Martínez Armengol señaló que las reformas que impulsa el legislador para que se quite la renovación escalonada a dos años de la presidencia del consejo del IVAI y que ahora la elección sea por consenso de los tres consejeros del IVAI, le agrega conflictividad al trabajo del órgano garante.
Y es que si actualmente la renovación se da de forma escalona, por lo que todos en algún momento llegarán a ser consejeros por dos años durante su periodo de seis años, con la reforma se mezclarían cuestiones políticas, pues habría consejeros que estarían más preocupados por disputar la presidencia que por ocuparse de otras labores. Incluso, se corre el riesgo de que alguien sin experiencia, que recién acaba de de ser nombrado, pase a la presidencia del IVAI, lo que demeretería la funcionalidad del órgano.
“Ahora, si él dice que lo que se quiere es que sea democratico, pues qué más democratico que la presidencia recaiga en el decano, en el más antiguo, así lo resolvían los romanos y es como justamente está actualmente en la ley”.
“Cuando se diseñó la ley y se hizo en orden de rotación y prelación, se pensó que era la mejor solución porque se evita las fricciones innnecesarias entre los consejeros por la ambición politica”, añadió.
Martínez Armengol dijo que igual de “absurdo, ilógico e innecesario”, es que pretende quitarle facultades al consejero presidente del IVAI, para pasarselas a un secretario Ejecutivo, quien sin pasar por un proceso ante los legisladores locales –como sí lo hacen los actuales consejeros-, tendra igual o más facultades que un consejero.
Dijo que esto podría generar fricciones, politización del cargo, y hasta un debilitamiento de los consejeros, pues el secretario ejecutivo detentará facultades en el manejo del presupuesto y en la representación legal del organismo.
- Dice la consejera presidenta del IVAI que eso es bueno, al menos en su caso, pues detentar la presidencia la quitó tiempo y pudo haberlo invertido en otras cosas.- se le planteó.
- No estoy de acuerdo con ella, porque para eso se ejerce la presidencia y en todo caso, debió delegar funciones a otras áreas y no tener que ocuparse de todos los detalles.- expresón Martínez Armengol.
Asimismo, sobre el tema de la reforma al artículo 72, que elimina “la definitividad y la obligatoriedad” de las resoluciones del IVAI e incluso agrega expresiones confuses como el que las resoluciones se cumplirán hasta que “causen estado”, el expert añadió que esto podría ser lo más peligroso de la iniciativa flavinista.
“De ser así, porque está muy confusa la iniciativa, sería muy grave, porque a nivel federal y en otros estados, se están dando una serie de retrocesos precisamente en esta material, buscando limitar el alcance de las resoluciones de los órganos garantes, para llevarlos al pleno judicial y con eso, prácticamente se desalienta el ejercicio del derecho a la información por parte de la sociedad”.
Y es que de prosperar una iniciativa con ese sentido dijo que ahora las personas deberán enfrentarse a juicios que harán más largos y caros los procesos de acceso a la información pública.
Martínez Armengol llamó al legislador a no impulsar este tipo de iniciativas, pues “si se quiere mejorar a la ley y al IVAI, si eso quiere el diputado Flavino, hay que reformar otros artículos y no esos, como por ejemplo, darle más dientes al IVAI, porque los que tiene ahora no son los suficientemente fuertes para hacer que los sujetos obligados cumplan con las disposiciones de la ley”.
“Si se quiere fortalecerlo administrativamente, hay que asignarle un presupuesto publico suficiente y a lo mejor, fijar un porcentaje en el presupuesto anual, para que el IVAI tampoco esté sujeto a la voluntad de lo que le quieran dar cada año”.
miércoles 4 de mayo de 2011
Retroceso en materia de transparencia en Veracruz
Por Ángel Martínez Armengol
Coordinador en Veracruz de México Infórmate
Mediante una iniciativa de reforma a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información de Veracruz se busca eliminar que las resoluciones del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información sean definitivas y obligatorias para los sujetos obligados, abriendo la posibilidad que éstas puedan ser recurridas mediante procedimientos judiciales para que sean definitivas “una vez que hayan causado estado”.
El diputado local de Veracruz, por el distrito de Minatitlán, el priista Flavino Ríos Alvarado, presentó una iniciativa que reforma diversos artículos de la Ley 848 de Transparencia y Acceso a la Información. Con dichos cambios se pretende transferir las actuales facultades presupuestarias y administrativas del presidente del IVAI a un funcionario de menor rango pero con mayor poder: el Secretario Ejecutivo.
La historia es conocida. Trata de emular lo que ha sido el Instituto Electoral Veracruzano, introduciendo una figura bicéfala de responsabilidades públicas. Los resultados no han sido halagüeños.
Pero además, y esto es lo más grave, propone reformar la redacción del artículo 72 de la Ley, que se refiere al procedimiento que seguirán los recursos de revisión del IVAI, en contra de las respuestas a las solicitudes de información que entregan los sujetos obligados, y que actualmente dice:
“Las resoluciones establecerán los plazos para su cumplimiento y los procedimientos para asegurar la ejecución y serán definitivas y obligatorias para los sujetos obligados; debiendo ser notificadas a las partes interesadas de manera inmediata”.
En su propuesta de reforma, el diputado Ríos Alvarado propone que ahora el artículo 72 de la Ley diga lo siguiente:
“Las resoluciones definitivas que pongan fin al recurso de revisión, una vez que hayan causado estado, deberán cumplirse en un plazo no mayor a quince días, contados a partir de que surta efectos su notificación”.
Como se puede ver, la iniciativa elimina de la redacción de ese artículo la definitividad y obligatoriedad de las resoluciones del IVAI para los sujetos obligados, principio que es básico y recomendado en los estándares internacionales en materia de acceso a la información pública.
Actualmente, las resoluciones del IVAI establecen, en promedio, un plazo de 10 días hábiles como máximo para su cumplimiento y son obligatorias y definitivas para las dependencias gubernamentales, por lo que no pueden combatirlas mediante procedimientos judiciales.
De prosperar el cambio en este artículo se abriría la puerta para que los sujetos obligados pudieran recurrir las resoluciones del órgano garante del acceso a la información y de esta manera retrasar la entrega de la información que se les solicite hasta que “hayan causado estado”.
Otro aspecto de la iniciativa del priista Flavino Ríos es modificar los artículos 40, 43, 44 y 46 de la Ley para cambiar la forma de elegir al presidente del IVAI, restándole atribuciones en materia de ejercicio del presupuesto y administración del instituto, así como la representación legal del mismo, y transferírselas a un funcionario de menor rango, denominado Secretario Ejecutivo (pero que en la práctica tendría más atribuciones que el propio presidente del Instituto) así como crear la figura de un Secretario de Acuerdos.
Actualmente, la Ley de Transparencia de Veracruz prevé la designación del presidente del IVAI mediante un procedimiento de prelación, ya que cada consejero dura en su cargo seis años, pero es designado por el Congreso cada dos años, de tal manera que la presidencia del Consejo General recae en el consejero de más antigüedad.
Este mecanismo se estableció en la Ley para evitar confrontaciones de tipo político-electoral entre los 3 consejeros miembros del IVAI y así darle oportunidad, invariablemente, a cada uno para ocupar por dos años la presidencia del instituto.
De modificarse esta redacción pudiera darse el caso de que no habría consenso o acuerdo entre los tres consejeros para designar a uno de ellos como presidente, lo que sería muy grave y ya hay antecedentes de situaciones similares.
En síntesis, la iniciativa priista enviada ayer a comisiones del Congreso del Estado representa un retroceso grave en materia de transparencia y acceso a la información, que terminaría con los pocos avances en este tema.
Al respecto, se pueden leer también las opiniones del columnista Filiberto Vargas y del portal web Plumas Libres, que están cuestionando también el contenido de esta iniciativa.
Coordinador en Veracruz de México Infórmate
Mediante una iniciativa de reforma a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información de Veracruz se busca eliminar que las resoluciones del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información sean definitivas y obligatorias para los sujetos obligados, abriendo la posibilidad que éstas puedan ser recurridas mediante procedimientos judiciales para que sean definitivas “una vez que hayan causado estado”.
El diputado local de Veracruz, por el distrito de Minatitlán, el priista Flavino Ríos Alvarado, presentó una iniciativa que reforma diversos artículos de la Ley 848 de Transparencia y Acceso a la Información. Con dichos cambios se pretende transferir las actuales facultades presupuestarias y administrativas del presidente del IVAI a un funcionario de menor rango pero con mayor poder: el Secretario Ejecutivo.
La historia es conocida. Trata de emular lo que ha sido el Instituto Electoral Veracruzano, introduciendo una figura bicéfala de responsabilidades públicas. Los resultados no han sido halagüeños.
Pero además, y esto es lo más grave, propone reformar la redacción del artículo 72 de la Ley, que se refiere al procedimiento que seguirán los recursos de revisión del IVAI, en contra de las respuestas a las solicitudes de información que entregan los sujetos obligados, y que actualmente dice:
“Las resoluciones establecerán los plazos para su cumplimiento y los procedimientos para asegurar la ejecución y serán definitivas y obligatorias para los sujetos obligados; debiendo ser notificadas a las partes interesadas de manera inmediata”.
En su propuesta de reforma, el diputado Ríos Alvarado propone que ahora el artículo 72 de la Ley diga lo siguiente:
“Las resoluciones definitivas que pongan fin al recurso de revisión, una vez que hayan causado estado, deberán cumplirse en un plazo no mayor a quince días, contados a partir de que surta efectos su notificación”.
Como se puede ver, la iniciativa elimina de la redacción de ese artículo la definitividad y obligatoriedad de las resoluciones del IVAI para los sujetos obligados, principio que es básico y recomendado en los estándares internacionales en materia de acceso a la información pública.
Actualmente, las resoluciones del IVAI establecen, en promedio, un plazo de 10 días hábiles como máximo para su cumplimiento y son obligatorias y definitivas para las dependencias gubernamentales, por lo que no pueden combatirlas mediante procedimientos judiciales.
De prosperar el cambio en este artículo se abriría la puerta para que los sujetos obligados pudieran recurrir las resoluciones del órgano garante del acceso a la información y de esta manera retrasar la entrega de la información que se les solicite hasta que “hayan causado estado”.
Otro aspecto de la iniciativa del priista Flavino Ríos es modificar los artículos 40, 43, 44 y 46 de la Ley para cambiar la forma de elegir al presidente del IVAI, restándole atribuciones en materia de ejercicio del presupuesto y administración del instituto, así como la representación legal del mismo, y transferírselas a un funcionario de menor rango, denominado Secretario Ejecutivo (pero que en la práctica tendría más atribuciones que el propio presidente del Instituto) así como crear la figura de un Secretario de Acuerdos.
Actualmente, la Ley de Transparencia de Veracruz prevé la designación del presidente del IVAI mediante un procedimiento de prelación, ya que cada consejero dura en su cargo seis años, pero es designado por el Congreso cada dos años, de tal manera que la presidencia del Consejo General recae en el consejero de más antigüedad.
Este mecanismo se estableció en la Ley para evitar confrontaciones de tipo político-electoral entre los 3 consejeros miembros del IVAI y así darle oportunidad, invariablemente, a cada uno para ocupar por dos años la presidencia del instituto.
De modificarse esta redacción pudiera darse el caso de que no habría consenso o acuerdo entre los tres consejeros para designar a uno de ellos como presidente, lo que sería muy grave y ya hay antecedentes de situaciones similares.
En síntesis, la iniciativa priista enviada ayer a comisiones del Congreso del Estado representa un retroceso grave en materia de transparencia y acceso a la información, que terminaría con los pocos avances en este tema.
Al respecto, se pueden leer también las opiniones del columnista Filiberto Vargas y del portal web Plumas Libres, que están cuestionando también el contenido de esta iniciativa.
miércoles 13 de abril de 2011
Acosta Lagunes y la televisión pública de Veracruz
Ángel Martínez Armengol
Publicado originalmente en mi libro Que 20 años no son nada. Dos décadas de televisión en Veracruz. Del canal 4+ a Radiotelevisión de Veracruz (1980-2000) (Fundación Colosio Veracruz 2004), el capítulo 3 está dedicado íntegramente a recapitular sobre el sexenio de Agustín Acosta Lagunes. Los testimonios y citas corresponden a la idea de historiar la televisión pública veracruzana.
Agustín Acosta Lagunes, ex gobernador de Veracruz, murió el 12 de abril de 2011. Tenía 81 años de edad.
Capítulo III
El declive
En lontananza sonaban los tambores de la guerra que Estados Unidos llevaba –desde entonces—al Golfo Pérsico. La era Carter tocaba a su fin, aunque aún no se sabía, y la era Reagan se iniciaba con todas sus consecuencias económicas y políticas.
La campaña electoral fue pletórica y desbordante. Como se estilaba en esos casos, las concentraciones masivas, los apoyos irrestrictos, los grupos políticos, las organizaciones sindicales o gremiales en general se dejaron sentir en cada mitin, en cada acto, en cada presentación del candidato imbatible.
De 9:00 a 9:20 horas
De 9:20 a 10:00 horas
De 10:00 a 11:00 horas
Hay una anécdota que Arias recuerda de aquellos días: se publicó en los periódicos de la época un anuncio de que se necesitaba personal para integrar el gabinete. Antes de que existieran los head hunters, los buscadores de talentos, Acosta, con su concepción del mercado muy abierta, pone un aviso solicitando funcionarios y hubo quienes le enviaron currículo y todo.
3.4 Una pérdida lamentable
Según Rafael Arias esta decisión de utilizar al Canal en su función educativa es una de las razones que la administración de Acosta Lagunes esgrimió para reducir la plantilla laboral y presupuestal de la televisora. “Acosta era práctico, simple y sencillamente con que el Canal cumpliera con las funciones de educación, lo demás era ganancia”.
El Canal ya iba en picada. Uno a uno los programas impulsados por Guevara salían del aire y para finales de 1983, en octubre, se inició el enlace con el Canal Once de la Ciudad de México.
De acuerdo con José Ángel Modesto, ante la falta de recursos para producir programas y la inseguridad laboral, se buscó varias salidas y se recurrió a las instancias federales de televisión. Canal 13 atravesaba por serios problemas administrativos heredados del despilfarro que hubo en esa televisora durante el sexenio lópezportillista y se optó por un enlace de varias horas al día con la señal de Canal Once.
Rafael Arias establece que Agustín Acosta Lagunes manejaba personalmente sus relaciones con los periodistas y sus directivos. “Él tenía una idea que habría que revalorar hoy en día: los medios son negocios. Cuando hablabas con él en aquel tiempo lo primero que te decía: son negocios y hay que atenderlos como negocios, alentarlos, establecer relaciones claras. Precisamente la idea que él tenía de los medios era de empresas con función social. Para él tenían dos sentidos, un proyecto comercial y una acción civil. Acosta manejaba directamente su relación con Telever y con los demás medios. ¿A qué grado? Te pongo un ejemplo: él personalmente firmaba las facturas de publicidad que se le pagaron a los medios de entonces. Nosotros desde Prensa dábamos la información, generábamos la información a todos los medios, pero nuestra función era acotada, muy clara, con poco personal, reducida en presupuesto”.
3.7 La primera huelga en TEBA
Los legisladores federales hicieron entonces un pronunciamiento para que el crimen se aclarara y para que se frenara de una vez por todas la violencia en el Estado. Demandaron la intervención del Presidente De la Madrid y del secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz para que se investigara a fondo el crimen de Spinoso. Fueron días de grave tensión y de inestabilidad política y social. Y de hecho se agravaron. Entre 1985 y 1986 se registran balaceras entre policías y narcotraficantes, que se disputan el control del paso de las drogas por las carreteras estatales. Tuvo lugar el secuestro y brutal asesinato de Felipe Lagunes y el acribillamiento de Demetrio Ruiz Malerva, diputado federal tuxpeño, y hombre cercano al futuro presidente Carlos Salinas. Los comicios municipales eran también pretexto para sumir a las regiones y comunidades en reyertas y matanzas.
“Parece ser que pronto podría dejar la dirección del canal televisivo estatal 4 Más, Enrique Collía Chacón. Esta emisora, como es del dominio público, ha venido de más a menos durante el actual sexenio estatal, luego de que fuera inaugurada en un acto de gobierno muy encomiable cuando era gobernador el licenciado Rafael Hernández Ochoa, quien siempre mostró gran cariño por este magnífico medio de comunicación que debiera ser merecedor de mejor suerte. El rumor sobre el cambio de director ha cobrado mayor fuerza al correr de los días. Hasta se mencionan los nombres, entre otros, de Cecilio García Cruz, regente de la Editora del Gobierno, y Miguel Reneaum Alcocer, conocido locutor, conductor de algunos programas y colaborador del PRI estatal, como candidatos a la titularidad del 4 Más”.
Publicado originalmente en mi libro Que 20 años no son nada. Dos décadas de televisión en Veracruz. Del canal 4+ a Radiotelevisión de Veracruz (1980-2000) (Fundación Colosio Veracruz 2004), el capítulo 3 está dedicado íntegramente a recapitular sobre el sexenio de Agustín Acosta Lagunes. Los testimonios y citas corresponden a la idea de historiar la televisión pública veracruzana.
Agustín Acosta Lagunes, ex gobernador de Veracruz, murió el 12 de abril de 2011. Tenía 81 años de edad.
Capítulo III
El declive
3.1 De Paso de Ovejas para el mundo
Calvo y pequeño de estatura, la voz chillona y tronante, lentes gruesos tras los cuales unos ojos vidriosos y escudriñantes miran a sus interlocutores sin prestar atención a lo que digan, una mueca dibujada en la boca hace las veces de sonrisa cuando es necesario o de burla cuando se le antoja, intolerante y hasta despótico, enérgico y autoritario, según los más suaves calificativos de sus conocidos, economista y pragmático, así era don Agustín Acosta Lagunes.
Nació un 31 de diciembre de 1929 en Paso de Ovejas, Veracruz, aunque la mayor parte de su vida transcurrió en Xalapa, donde realizó sus estudios de primaria hasta el bachillerato, y en el Distrito Federal, donde efectuó sus estudios profesionales. Obtuvo el título de Licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México, con la tesis “Consideraciones sobre el Análisis Económico de las Empresas”. Realizó cursos de postgrado en la Universidad de Nueva York y en Ginebra, Suiza, tomó cursos patrocinados por la Organización de las Naciones Unidas sobre Dirección, Administración y Control de Industrias Paraestatales y Privadas.
Acosta Lagunes tuvo una carrera meteórica en el servicio público mexicano que lo catapultó al escenario político en un entorno particularmente importante de la vida nacional.
Fue gerente administrativo de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (1972-74), director de la Casa de Moneda (1978-79) y Subsecretario de Inspección y Ejecución Fiscal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público entre 1979 y 1980.
El martes 8 de abril de ese año, mientras el Canal 4 Más daba sus primeros y titubeantes pasos, Acosta Lagunes fue destapado, dentro de la más pura ortodoxia del sistema político mexicano, como candidato a la gubernatura del Estado de Veracruz.
El mundo estaba cambiando aceleradamente. La hegemonía norteamericana se imponía en el planeta. Estados Unidos se reafirmaba como el policía mundial y luego de la crisis de los rehenes en Teherán, ese mismo día anunció que rompía relaciones diplomáticas con Irán y se iniciaba la larga guerra entre esa nación e Irak, que durante una década teñiría de sangre al Golfo Pérsico y le serviría al régimen de Saddam Hussein para armarse con el arsenal que sus “aliados” norteamericanos y británicos le enviarían.
La programación de XHGV Canal 4 Más de ese martes 8 de abril se inició a las 18 horas con el programa FÍSICA HOY; incluyó también a las 19 horas el VERACRUZ AGROPECUARIO y a las 22 horas VERACRUZ EN LA NOTICIA, Noticias locales, estatales, nacionales e internacionales. Seguramente en esta emisión, por cierto el programa que cerraba las transmisiones del canal ese día, se dio cuenta del destape priista, de los cambios operados en la Secretaría de Hacienda y del inicio de las hostilidades en el Pérsico.
La prensa veracruzana entera se volcó, informativamente hablando, por supuesto, en torno a la figura del candidato del PRI.
En su carta de renuncia a la Subsecretaría de Hacienda, dirigida al Presidente López Portillo, Acosta Lagunes escribió:
“Distinguido señor Presidente: Los sectores campesinos, obrero y popular que integran nuestro Partido Revolucionario Institucional me propusieron el día de hoy como su candidato al Gobierno del Estado de Veracruz; esta honrosa distinción me obliga a suplicar a usted, señor Presidente, se sirva a aceptar mi renuncia al cargo de Subsecretario de Inspección Fiscal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que tuvo usted a bien conferirme el día 6 de junio de 1979.
“En el desempeño de esta alta responsabilidad traté de seguir los lineamientos de eficiencia y probidad que usted ha señalado de modo ejemplar y en forma reiterada a todos los funcionarios del Gobierno de la República.
“Aprovecho esta oportunidad para hacer patente mi perenne gratitud por la confianza que se sirvió depositar en mí y en el respaldo que tuvo a bien dispensarme.
“Asimismo, quiero dejar constancia ante usted de mi reconocimiento al señor Secretario de Hacienda y Crédito Público licenciado David Ibarra Muñoz por sus siempre atinadas orientaciones y por el aliento que me dio durante el desempeño de mi función.
“Le ruego del modo más atento pues, se sirve aceptar mis mejores votos por su ventura personal y el testimonio renovado de mi amistad.
“Atentamente, Agustín Acosta Lagunes”.
Entre el 10 y el 17 de abril de 1980 realizó una gira por Coatzacoalcos, Tuxpan, Veracruz puerto y Xalapa, para recibir el apoyo de los sectores priistas a su candidatura, que dejó en el camino a varios prominentes políticos veracruzanos como el propio dirigente nacional del PRI Gustavo Carvajal Moreno o Luis Octavio Porte Petit, ex secretario de Gobierno y diputado federal en ese momento.
A pesar de los exaltados discursos de los políticos de entonces, de los elogiosos comentarios que recibía en la prensa por parte de los columnistas más destacados, Agustín Acosta Lagunes era un perfecto desconocido. Su desarraigo de Veracruz no sólo estaba en función de su lejanía en el altiplano. Su pretendida cercanía con el Estado no sólo se explicaba en función de sus actividades empresariales en la Entidad. Era un desconocido porque nunca o muy pocas veces había mantenido contacto alguno con la llamada clase política estatal.
Él mismo lo reconoció así varios años después: “Me atacaron mucho, fueron tantos los fregadazos (pero) no soy el ogro que pintan”.
Era, no obstante un representante nato de la corriente de poder –del alemanismo histórico— que ha dominado en Veracruz desde los tiempos del ex presidente Miguel Alemán Valdés. Arropado por le vieja guardia política que lo respaldaba al ser ungido como candidato oficial del PRI, en un multitudinario acto el 17 de abril de 1980, Acosta Lagunes dijo: “No vengo a derribar hombres, sino a levantarlos y coordinarlos para poner su vocación laboriosa de mexicanos y veracruzanos dentro del programa –alimentos y energéticos—prioritarios del Presidente José López Portillo”.
Y propuso a los veracruzanos de entonces “romper el espejo que nos deforma y nos exhibe como bullangueros, superficiales e inactivos”.En lontananza sonaban los tambores de la guerra que Estados Unidos llevaba –desde entonces—al Golfo Pérsico. La era Carter tocaba a su fin, aunque aún no se sabía, y la era Reagan se iniciaba con todas sus consecuencias económicas y políticas.
La campaña electoral fue pletórica y desbordante. Como se estilaba en esos casos, las concentraciones masivas, los apoyos irrestrictos, los grupos políticos, las organizaciones sindicales o gremiales en general se dejaron sentir en cada mitin, en cada acto, en cada presentación del candidato imbatible.
El calendario político electoral de Veracruz ha marcado históricamente la fecha de los comicios locales, el primer domingo de septiembre. Aquel año de 1980 septiembre inició en lunes y ese día se inició la transmisión del 4 Más desde las 9:30 horas con el cuarto informe de gobierno del presidente José López Portillo.
De entonces a la fecha, cada primero de septiembre, la señal de la televisora veracruzana se ha encadenado en el ámbito nacional para llevar los detalles de la ceremonia de apertura de sesiones del Congreso de la Unión a la que asiste el Presidente a rendir su informe.
La programación de aquel lunes incluyó a las 15:30 horas EMISIÓN 4, noticiario vespertino; también a las 19:00 horas VERACRUZ AGROPECUARIO; a las 19:30 horas EL AGORA, programa presentado por FONAPAS Veracruz, y a las 21 horas SEGUNDO A SEGUNDO, noticias locales, estatales, nacionales e internacionales.
Siete días después, el domingo 7 de septiembre de 1980 se celebraron las elecciones generales de gobernador y diputados locales. Acosta y el PRI, ganaron por abrumadora mayoría, casi unanimidad, con una votación superior al millón 240 mil sufragios a su favor; un partido palero, el PARM, le aportó otros 8 mil 500 votos a su causa.
En el camino se quedaron sus contendientes completamente apabullados y derrotados: Indalecio Sayago Herrera, del PPS, obtuvo apenas 16 mil 231 votos; Cándido Díaz Cerecedo, del PST, 15 mil 539; Enrique Gómez Medina, del PAN, 11 mil 357; Miguel Ángel Velasco, del PCM, 6 mil 531 y Nemesio Reyes Mar, del PDM, 4 mil 728.
Eran los tiempos del partidazo, del carro completo para el Partido Revolucionario Institucional cuya hegemonía y capacidad de control sobre las masas obreras, campesinas y populares les garantizaban el triunfo de todas a todas.
Fue así como un economista forjado en los entretelones, pasillos y despachos de la administración pública federal asumió la gubernatura del Estado, su primer y único cargo de elección popular.
Con su llegada al poder, la década de los ochenta despuntaba como augurio y señal de lo que vendría en aquellos años: la era de la tecnocracia erigida en las alturas políticas nacionales.
Rafael Arias Hernández, cercano colaborador del ex mandatario, lo definió así: “ranchero-tecnócrata-culto”. En más de un sentido demostró que las primeras dos definiciones se le ajustaban a la perfección. De la tercera, habría muchos bemoles.
3.2 La ventaja del mercado
Veracruz ha sido y ha vivido, en muchas formas, de su pasado. Si hiciéramos una abstracción de la vida, la cultura, la política y la economía de Veracruz en los últimos 20 años podríamos detectar fácilmente que se mantienen, a veces inamovibles, muchas de las viejas estructuras sobre las cuales se ha sustentado nuestra realidad.
Una de ellas tiene que ver con la concepción del desarrollo hacia adentro, endogámico, que en opinión del economista Rafael Arias Hernández, ex director de Comercio y de Prensa durante el acostalagunismo, se podría definir en una frase: el privilegiar la economía de las ventajas comparativas por encima de la economía de las ventajas competitivas.
“La economía de las ventajas comparativas te lleva a la riqueza de lo que tienes; en cambio, la economía de la ventaja competitiva te lleva a la riqueza de lo que puedes hacer y transformar, independientemente de que cuentes o no con las materias primas”.
El origen empresarial, la visión financiera y el contexto nacional e internacional en el que le toca gobernar a Veracruz a Acosta Lagunes le obligan a imprimir una atención o un sentido más comprensible y de apoyo al mercado.
Su lema “Veracruz, granero y yunque de la nación” no es casual, según Arias Hernández. “Tiene que ver con la idea de la transformación de los productos, no sólo de la promoción industrial, sino de atender más a la demanda, al mercado de la competencia y a una visión financiera del gobierno diferente”.
Esa visión financiera se basaba en los ahorros, en el aprovechamiento del presupuesto público para obtener rendimientos y poder desarrollar obras públicas integradas, de desarrollo regional, puentes, carreteras, introducción de servicios públicos básicos, generadoras de empleo y jornales, siempre con la orientación del mercado, sostiene Arias Hernández.
Para el ex colaborador de Acosta Lagunes, los primeros tres años de su administración pasan más inadvertidos y entre ajustes políticos y económicos. Los tres años siguientes, cuando incluso anuncia un superávit importante en las finanzas públicas del Estado, en medio de una crisis nacional de hiperinflación y contención del gasto gubernamental, se da a la tarea desplegar el amplio programas de obras públicas por el que será recordada su administración.
El perfil de una administración, en todo caso, no puede ser dibujado sino mediante acercamientos, aproximaciones de lo hecho y de lo inconcluso.
Para un canal de televisión estatal de reciente creación, el cambio de administración no pudo ser sino desastroso. La visión empresarial, la promoción del mercado, la reconversión del Estado en su papel de promotor de la cultural y la difusión, tendrían un fuerte impacto en XHGV Canal 4 Más.
Los prolegómenos de la llegada de Acosta al poder están configurados en el Canal por la firma de convenios entre el gobierno del Estado y 40 patronatos municipales para dar inicio al Telebachillerato, ceremonia que se transmitió a las 19:00 horas el sábado 6 de septiembre.
Para el lunes 22, al arrancar formalmente el TEBA, cuya inauguración oficial se transmitió en vivo desde La Estanzuela a las 16:30 horas, según la programación de ese día, que se inició desde las 10 de la mañana con la emisión de un PROGRAMA ESPECIAL DE LA DGEP, Presentación de las teleclases piloto de Matemáticas, Español y Ciencias Naturales para Tele-Primaria, un proyecto que se canceló meses después.
El TEBA ocupaba aproximadamente dos horas diarias de la programación del Canal, entre las 17 y las 19 horas.
El viernes 31 de octubre de ese año, la barra del 4+ se inició con un programa especial: la ceremonia del Sexto Informe de Labores del Gobernador Rafael Hernández Ochoa, en vivo desde el Teatro del Estado, desde las 11 de la mañana. A pesar los cambios en los formatos de presentación del informe estatal, esta ceremonia se sigue transmitiendo en vivo cada año por la señal del 4 Más.
Las clases de TEBA de ese día incluyeron Orientación Profesional, Lógica, Física, Sociología y Etimologías. A las 19:00 horas, como ya es costumbre, VERACRUZ AGROPECUARIO realizó su emisión, seguido de los programas EXPRESIÓN, CIRCUITO EDUCATIVO, VAMOS A PLATICAR, TODO VERACRUZ ES BELLO, SEGUNDO A SEGUNDO y COLEGIO MEDICO Y DE CIENCIAS AFINES DE XALAPA, AC.
La concepción del proyecto nada tenía que ver con la lógica mercantil del nuevo gobierno estatal. Vicente Reyes, en entrevista con Herminio Ortiz, declaró: “Uno de los principales objetivos del Canal Cuatro Más es rescatar al público, sobre todo del medio rural, de la brutal propaganda consumista de la televisión comercial y… por supuesto difunde la cultura, es un medio de comunicación, sí, pero también de integración; se dan a conocer las costumbres de las diversas regiones del Estado; se participa ya en el Telebachillerato; se iniciará la Primaria Abierta y además de la orientación y recreación también hay un noticiero (sic)…”
Para finales de 1980, a menos de un año de operar, según lo dicho por Reyes en esa entrevista, el Canal ya transmitía 340 horas al mes con programas variados que buscaban “aminorar el problema educativo; apoyar al sistema de educación media; elevar los rendimientos agropecuarios; informar y capacitar a los veracruzanos en acuacultura (sic) y pesca; mejoramiento de la vivienda; contribuir a que la mujer participe en el desarrollo del país y se supere y prevenir a la población de las enfermedades más comunes”.
El cambio conceptual de la visión gubernamental estaba por venir pero nadie podría vaticinarlo.
3.3 Director tardío
El primero de diciembre de 1980 Agustín Acosta Lagunes asumió la gubernatura del Estado de Veracruz. Canal 4 Más transmitió la ceremonia de cambio de poderes, en un programa especial que incluyó:
De 9:00 a 9:20 horas
TEATRO DEL ESTADO. Sesión Extraordinaria de la Cámara de Diputados
De 9:20 a 10:00 horas
ESTUDIO. Síntesis histórica de los cambios de poderes en el Estado de Veracruz
De 10:00 a 11:00 horas
TEATRO DEL ESTADO. Ceremonia de cambio de poderes y toma de protesta del C. Lic. Agustín Acosta Lagunes, Gobernador Constitucional del Estado de Veracruz
De 22:00 a 22:30 horas
RESUMEN DEL DIA.
A la toma de protesta asistió el Presidente José López Portillo, miembros del gabinete federal, de los funcionarios estatales salientes y de los entrantes. Habría gran expectación en el ámbito político local por conocer los nombres de los nuevos funcionarios públicos.
En el Canal, por supuesto, todo era especulación por saber quién sería el nuevo director. No obstante las transmisiones continuaban normalmente tanto de la programación propia como el TEBA y las coproducciones.
Destacan de esos primeros días de diciembre de 1980 los programas: LA TROVA ROMÁNTICA, Programa musical presentado por la Universidad Veracruzana; PANORAMA ECOLÓGICO, Programa de la Dirección de Asuntos Ecológicos; LA HORA DE LA UNIVERSIDAD, Programa de la UV; VERACRUZ INDUSTRIAL, Aspectos de la industria en nuestro Estado; CANTA CANTA, Los valores artísticos del Estado cantando para usted; LA GRANJA, programa infantil; ZIHUATZIN, Programa con temas de interés para la mujer, y EXPRESIÓN JUVENIL, Un programa hecho por los jóvenes.
Los primeros nombramientos en el gabinete se dieron en la Secretaría y Subsecretaría de Gobierno donde fueron colocados Raúl Lince Medellín e Ignacio Morales Lechuga; en la Tesorería del Estado, Carlos Gutiérrez de Velasco, y en la Procuraduría Federico Fernández Fariña. De ahí se desprendía una lista de 21 directores generales y encargados de despacho. No existían entonces la estructura actual de secretarios o subsecretarios.
Rafael Arias Hernández, como ya mencioné líneas arriba, fue nombrado Director General de Industria, Comercio y Estadística, comenta lo siguiente:
“Era un esquema muy tradicional, Acosta manejó las cosas de otra manera; las direcciones estaban bajo su control directo y ocurrían cosas como por ejemplo que la Dirección de Ingresos dependía de él y no del tesorero. Digamos, para ponerlo en términos simples, que él hizo uso intensivo del exceso de atribuciones contempladas para al gobernador del Estado. No hizo nada ilegal, sino simplemente las usó como creía conveniente”.Hay una anécdota que Arias recuerda de aquellos días: se publicó en los periódicos de la época un anuncio de que se necesitaba personal para integrar el gabinete. Antes de que existieran los head hunters, los buscadores de talentos, Acosta, con su concepción del mercado muy abierta, pone un aviso solicitando funcionarios y hubo quienes le enviaron currículo y todo.
Al finalizar diciembre el nerviosismo continuaba, aunque en menor medida, mientras se realizaban los nombramientos pero sobre el nuevo director del Canal ni sus luces. Eso sí, para el presupuesto de egresos de 1981, el gobernador asignó a la televisora del Estado un presupuesto de $70,000,008.00
Se iniciaban los ochenta. La década perdida en cuanto a crecimiento económico para América Latina, de los recortes al presupuesto público y la inflación creciente en México debido a la caída de los ingresos petroleros y el excesivo gasto público. Pero también será, en Veracruz al menos, de la creación de la infraestructura para el desarrollo que incluso actualmente aún presta servicios, de la instalación y consolidación de la burguesía empresarial estatal y de la apertura y fusión de importantes medios de comunicación privados.
El 6 de enero de 1981, Canal 4 Más cumplió su primer año. Aún sin director designado, el futuro de la estación pendía de un hilo. Como en cada Día de Reyes, al menos hasta el pasado reciente, el Presidente estuvo en Veracruz para conmemorar la promulgación de la primera ley agraria. Ese día, López Portillo puso en marcha la zafra azucarera veracruzana en el ingenio San Cristóbal de Carlos A. Carrillo que entonces era municipio de Cosamaloapan, conocido como el Coloso del Papaloapan y en el que se pretendían moler más de un millón 600 mil toneladas de caña.
Eran los tiempos de la economía de ventajas comparativas, opina Rafael Arias, en la que entre más produzcas más pierdes. No se cuidaban los aspectos financieros, la mercadotecnia o la comercialización de los productos. Lo que importaba era ser, ocupar, los primeros lugares de la producción nacional.
Al mismo tiempo que se sentaban las bases para una amplia producción nacional agropecuaria, que enmarcada en el proyecto lopezportillista diera autosuficiencia alimentaria al país, se preparaba la gran cruzada cívica para depurar y actualizar el Padrón Electoral de cara a los comicios federales de 1982 y producto de la reforma política de 1977 impulsada desde la secretaría de Gobernación por el veracruzano Jesús Reyes Heroles.
En sendos desplegados periodísticos se invitó a todos los mexicanos a participar en el levantamiento de la información para el Programa Padrón Electoral 1982 que tenía como objetivo ofrecer a los electores y a los partidos políticos nacionales un verídico listado ciudadano y un documento de identificación electoral.
En ese contexto, el miércoles 30 de enero de 1981 Miguel Guevara Rascón fue designado director de XHGV Canal 4 Más.
Casi dos meses después de iniciada su administración, el gobernador Agustín Acosta Lagunes colocaba al frente de la televisora estatal, incipiente proyecto heredado de su predecesor, a un profesional de la información, oriundo de Puebla, pero ligado a Veracruz desde sus épocas de estudiante cuando cursó y egresó de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana.
Forjado en las filas reporteriles durante más de ocho años en la empresa Televisa, Guevara Rascón trabajó en el programa “60 Minutos” y otros bloques informativos de ese consorcio.
Su nombramiento fue bien recibido por buena parte del sector periodístico de Xalapa y la región. En la columna Glosario del Momento de esa fecha se lee: “Con la toma de posesión, al fin, de Miguel Guevara Rascón, como director del canal de televisión estatal, se complementa la pareja de hombres en quien el gobernador Acosta Lagunes ha depositado la responsabilidad del manejo oficial de los medios de comunicación. Desde su egreso de la antigua Facultad de Periodismo de la Universidad Veracruzana, Guevara Rascón y el jefe de prensa Cecilio García Cruz, han estado hondamente vinculados no sólo en lazos de amistad sino de índole profesional. Ambos ingresaron simultáneamente al consorcio Televisa, donde hasta hace poco prestaban sus servicios en el área noticiosa. Ambos se incorporaron desde su inicio a la campaña electoral de Acosta Lagunes. Hay, pues, coordinación, armonía, entendimiento entre las tareas que ahora desempeñan y que requieren, necesariamente, de esos elementos”.
A partir del ingreso de Guevara Rascón y su equipo comienza una transformación del proyecto original. Se introduce un lema: “Selecciónanos, somos parte tuya”, que será distintivo de las publicidades y de las identificaciones oficiales del Canal.
Guevara Rascón designó en la dirección de Producción a Francisco Medina Sáenz; en la dirección Administrativa, Silvia Villalobos; en Programación, Yolanda Sosa; en el área Técnica, Venancio Báez Flores; como jefe de personal, Wilbert Lavaderos; Relaciones Públicas, Lucila Cevallos; dirección de noticias, Silvia Baca Lobera.
José Ángel Modesto Godínez dibuja así la llegada de los nuevos directivos:
“El nuevo gobernador del Estado, Agustín Acosta Lagunes, contrató para el manejo de la estación a gente proveniente de Televisa, encabezados por el Lic. Miguel Guevara Rascón, egresado de la Universidad Veracruzana en la carrera de licenciado en Periodismo, con él llegó todo un equipo con mentalidad de televisión comercial que en un primer término se dio a la tarea de analizar los programas que en ese entonces se producían en Canal 4+, para decidir cuáles se mantenían al aire, obviamente se eliminaron muchos programas”.
La eliminación de programas trajo consigo recorte de personal. Para evitarlo, los trabajadores decidieron organizarse en un sindicato, organizado entre otros por Fernando Triano, Roberto Blanco y Mario Javier Sánchez de la Torre.
Narra Triano: “Cuando nos dimos cuenta de lo que pasaba, de que aquello podía tronar, nosotros tratamos de hacer un movimiento, un sindicato al que le ponemos “José López Portillo”, imagínate, nos estábamos viendo muy oficialistas”.
Según Modesto, el movimiento sindical inició sus gestiones para establecer condiciones generales de trabajo, así como la incorporación de los trabajadores al servicio del Estado “lo que desembocó en una represión laboral, 30 empleados fueron despedidos de la estación lo que a su vez trajo consigo una reducción en la producción dado que se sometió a nuevas consideraciones políticas el presupuesto para el Canal 4+”.
De acuerdo con versiones de algunos trabajadores la situación era difícil al iniciarse el periodo de Guevara Rascón. Manuel Segundo Pérez, camarógrafo, recuerda: “El recorte de personal lo hicieron para mantener al Canal, el mismo gobernador Acosta Lagunes dijo que el Canal debería sostenerse con el presupuesto que tenía, que no se podían dar aumentos ni nada. Entonces despidieron mucha gente, vinieron de Finanzas e hicieron el recorte”.
Jesús Alemán evoca: “Salieron algo así como 40 ó 45 compañeros. No había dinero, no había nada qué hacer. Fue muy triste porque de ahí dependían nuestras familias. Se lo dijimos en ese entonces a quien vino a liquidar a los compañeros. Al azar llamaban a la gente. Las mujeres salían llorando con sus cheques de liquidación”.
A la par de las restricciones presupuestarias, Guevara y su equipo se pusieron a trabajar en el rediseño de la programación y en imprimirle fuerza, dinamismo e independencia al área noticiosa-informativa del Canal, que hasta ese momento dependía exclusivamente de Producción.
Román Alarcón Galindo, actual productor de noticias, sostiene que la línea de trabajo de Guevara Rascón incluyó la separación del área de noticias y de darle un enfoque más periodístico al trabajo que se hacía en el Canal.
De acuerdo a la historiografía de Modesto Godínez “el afán de crear grandes producciones fue la tónica más relevante de esta etapa y de ahí se derivan algunos proyectos espectaculares, algunos llevados a la práctica como los especiales con la cantante argentina Nacha Guevara y múltiples transmisiones en vivo; también caracterizan a esta época las producciones de carácter informativo, el mismo director del Canal producía reportajes, documentales y programas especiales sobre tópicos (sic) políticos.
“Pese a esto –sigue Godínez—la dirección de Miguel Guevara Rascón no se caracteriza por una política definida de producción ya que no se elaboraron objetivos de toda producción realizada entonces, más bien se puede hablar de intenciones de trabajo”.
Sobresale de este primer lapso de 1981 la emisión de programas como TODO VERACRUZ ES BELLO, producido por Miguel Ángel Quijada; COLEGIO MEDICO, dirigido por Neyla Polanco; OPINIÓN, dirigido por Gonzalo Cuspinera Perea, entre otros.
También se le dio un énfasis de entrar en competencia con la televisión comercial a través de la difusión de programas musicales y la introducción de series de dibujos animados y películas.
Sobresale en este lapso, la transmisión, a partir de ese año y en lo sucesivo, del desfile del Carnaval de Veracruz; MUSICA DE AYER, HOY Y SIEMPRE, conducido por Joel Verdejo; DIALOGO PUBLICO, Periodismo sin Censura por Televisión, conducido por Rafael Zúñiga; o el especial ASI ES VERACRUZ, la ambiciosa producción seriada de 22 capítulos que incluía reportajes, entrevistas, turismo, arte, industria, ciencia, economía e historia del Estado bajo la conducción de Juan Ferrara y Helena Rojo.
Al frente de la producción de noticiarios designa a Jorge Ruiz Pérez, que comienza por cambiarle el nombre a los espacios noticiosos. UN DIA MAS, será el nombre de los noticiarios, que junto con CONTACTO MUNICIPAL serán los cambios más importantes en esa área.
Fue por esas fechas, de cambios, despidos y recortes, que también había necesidad de echar mano de imaginación, talento y entusiasmo. Todo mundo hacía de todo con tal de mantener el puesto o de hacer posible la emisión de los programas.
En el auge noticioso de entonces se incorpora como reportero un joven veracruzano, llegado de Guadalajara, estudiante entonces de la carrera de Derecho de la UV, Raúl Peimbert Díaz.
Cristina Medina se acuerda que dejó el puesto de recepcionista para entrar como lectora de noticias un día en que los conflictos por el despido de personal, la creación del sindicato y la estrechez económica por recortes al presupuesto estaban en su máximo apogeo.
“Raúl llegó como reportero, le dieron la oportunidad de hacer una crónica de deportes y después hizo el casting para conducir. Miguel Guevara, que en paz descanse, era un hombre muy inteligente pero a veces su estado emocional cambiaba, yo creo producto de su enfermedad.
“Pero bueno, Raúl hace el casting y Guevara me llama y me pregunta ‘¿Qué le parece la prueba de Peimbert?’ Yo no sabía qué contestar y le dije: ‘Muy bien, señor director, excelente’. Y me contestó: ‘¿Ah sí?, bueno Cristina qué le parece si a partir de mañana él ocupa su lugar’. A mí me dolió el estómago, aunque reconocía que Raúl tenía mucha más experiencia que yo”.
En realidad se armó la mancuerna en el noticiario estelar de las 21:00 horas UN DIA MAS, bajo la conducción de Raúl Peimbert, Cristina Medina y Roberto Blanco, en los deportes. En los programas informativos y de opinión se incorporaron Mario Javier Sánchez de la Torre, Miguel Reneaum Alcocer y Pompeyo Lobato Ortiz, con espacios de debate, análisis y orientación cívico-política.
Román Alarcón:
“Recuerdo una anécdota de Cristina que a diario tenías que decirle: “extiéndeme, alarga un minuto o minuto y medio”. Pero en esa ocasión lee la cabeza de una información y entra el video a tiempo. Se puso tan contenta que se recargó en su silla y dijo: “Vaya, hasta que entró bien y a tiempo” y que se cae con la silla para atrás. Todos nos morimos de risa y Roberto Blanco se voltea y le dice: “Ahora sí te vi todo, Titi”.
No obstante las tensiones, los problemas y las restricciones, Miguel Guevara podía sentirse contento. Para enero de 1982, a un año de haber sido nombrado, las opiniones sobre su gestión eran por demás favorables. En la columna Sumario Político de Diario de Xalapa se lee:
“Es notoria la mejoría que han experimentado en los últimos meses las transmisiones que genera el Canal Cuatro Más del Gobierno. La experiencia del joven director Miguel Guevara Rascón permite que este medio de difusión aumente considerablemente el número de sus teleespectadores. En los noticieros (sic) se ha hecho obvio que el equipo integrado por el propio Guevara se supera cada día. Por cierto que aquí ha destacado la seriedad del periodista Rafael Zúñiga mientras por otro lado se ha consolidado la dinámica y guapa Francis Beltrán Suárez, incansable reportera, fundadora de los noticieros (sic) de este medio televisivo local *** No obstante lo anterior, es realmente inexplicable que en el Canal Cuatro Más del Gobierno del Estado estén presentando la vergüenza de un grupo de brujas y adivinadores, que fomenta la superstición del pueblo y deja muy mal parada a la cultura proverbial veracruzana y de manera especial de Xalapa. Protestamos”.
El país y el mundo cambiaban vertiginosamente. En octubre de 1981 Miguel de la Madrid había sido destapado candidato presidencial del PRI y recorría la nación en busca de un voto popular comprometido y otorgado a su causa desde antes de otorgarse. El precio del dólar frente al peso se incrementaba, las tasas de interés subían, los aumentos de precios en los productos básicos estaban a la orden del día y se vislumbraba ya un cambio profundo en la manera de conducir la política económica nacional.
El esfuerzo estatizador daba de sí y el mismo López Portillo lo reconocería años después cuando se declaró el último Presidente de la Revolución. Se iniciaría la época de los ajustes económicos, de la privatización del patrimonio nacional, de la contención y reconversión del gasto público.
Y mientras el Canal entraba en una nueva dinámica de trabajo, aceitada por la experiencia periodística de Guevara y su equipo, una tragedia llenó de luto a la televisora.
El primero de marzo de 1982 se supo que Miguel Guevara Rascón dejaba sorpresivamente la dirección del Canal Cuatro Más. El motivo: un padecimiento renal que lo obligó a solicitar una licencia temporal para atenderse.
En su lugar quedó como director interino –y en ese cargo permanecería el resto del sexenio—Enrique Collía Chacón.
El Chichonal reventaba en Chiapas y sus cenizas cubrían de gris la campiña veracruzana, principalmente en la zona sur, lo que obligó a una rápida acción del gobierno federal, del IMSS Coplamar y de varias dependencias a atender la emergencia por la erupción volcánica.
Lejos de esos parajes, una erupción similar estaba por ocurrir en el Cuatro Más. A su programación se incluyó, por la mañana, el segmento de Telesecundaria y por la tarde, Telebachillerato incrementó su horario de transmisión de las 15:00 a las 20:00 horas.
También fueron destacables las transmisiones especiales de las fiestas del café de Coatepec, la ceremonia conmemorativa de la defensa del puerto de Veracruz desde la escuela naval militar en Antón Lizardo o el festival por el Día de las Madres.
En abril se hizo oficial la desaparición del proyecto de Teleprimaria por incosteable. En nota firmada por Ernesto Romero Rodríguez se publicó en Diario de Xalapa:
“Al dar a conocer la desaparición de la Teleprimaria en el Estado de Veracruz a causa de la falta de infraestructura y de presupuesto para su funcionamiento, la profesora Laura Mora Muñoz, directora de Educación Popular, señaló que para mantener a la Teleprimaria en la Entidad se requería de una fuerte y cuantiosa inversión por parte del Estado.
“La Teleprimaria, que se creara en noviembre de 1980, durante el último año de gobierno del licenciado Rafael Hernández Ochoa, dejó de funcionar prácticamente en septiembre del año pasado (1981), cuando—según la profesora Laura Mora—se realizaron unos estudios que determinaron la suspensión de la Teleprimaria, servicio que representó un recurso muy valioso de apoyo al magisterio de las regiones rurales y marginadas de Veracruz.
“La directora de Educación Popular mencionó que se optó por la suspensión del servicio a la falta de infraestructura, ya que únicamente 30 escuelas primarias del medio rural contaban con televisores para captar las clases televisadas, además de que las teleclases tenían un costo muy elevado debido al gran número de material didáctico que en ellas se tenía”.
Quedaba claro que el objetivo de utilizar la televisión con fines educativos se localizaría exclusivamente al TEBA.Según Rafael Arias esta decisión de utilizar al Canal en su función educativa es una de las razones que la administración de Acosta Lagunes esgrimió para reducir la plantilla laboral y presupuestal de la televisora. “Acosta era práctico, simple y sencillamente con que el Canal cumpliera con las funciones de educación, lo demás era ganancia”.
Y lo demás era muy poco, ciertamente. Algo más debió influir en el ánimo del gobernante en los restantes cuatro años de su administración para no darle importancia o atención al Canal.
El domingo 6 de junio de 1982, víctima de un padecimiento renal que lo mantuvo postrado por varios meses, murió en la ciudad de México, Miguel Guevara Rascón. La esquela publicada al día siguiente (lunes 7 de junio, Día de la Libertad de Expresión) a nombre del Gobierno del Estado daba cuenta del lamentable suceso y la firmaban Agustín Acosta Lagunes gobernador, Luis Martínez Almendra presidente del Tribunal Superior de Justicia e Ignacio González Rebolledo presidente de la Legislatura.
Cecilio García Cruz, a la sazón jefe de prensa del Gobierno del Estado, publicó el siguiente texto:
“Eras otro Miguel, totalmente distinto. Tú mismo me lo dijiste con tus ojos cuando te vi en ese horripilante cuarto marcado con el número 980. Eras otro. No lo podía creer. Sin embargo era el juego de la vida. Me recuerdo todavía de muchas cosas. Me recuerdo de cuando te conocí en la Facultad de Periodismo del puerto de Veracruz. Juntos estudiamos. El mismo salón. Los mismos amigos, los mismos maestros, casi en la misma banca, hasta que me invitaste a que viviera en tu casa, con tu familia. Era una sola familia, la tuya y la mía.
“Todavía me recuerdo. Sin embargo estabas en ese cuarto marcado con el número 980. No lo podía creer. Juntos trabajamos en el diario La Nación, donde escribimos Quiebres y fracturas. ¿Te acuerdas? Y juntos egresamos de esa Facultad de Periodismo para marchar a la ciudad de México, sin nada, sólo con la esperanza de conseguir un buen trabajo y juntos luchamos en la vida profesional. Llegamos a Televisa y viajamos por muchas partes, conociendo amigos y que yo recuerde siempre te ganaste el cariño de todas las personas que te conocimos por tu bondad, por tu inteligencia, por tu capacidad y, sobre todo, por tu carácter.
“Nadie hablará mal de ti Miguel, nadie, nunca. Siempre te recordaremos como un valioso e inteligente amigo que te has ausentado, lamentablemente, joven, muy joven. Miguel, entendí perfectamente lo que me pediste la última vez que te vi en ese maldito cuarto marcado con el número 980. No lo he olvidado ni lo olvidaré. Lo voy a conseguir Miguel. Yo te conozco cómo eres y me lo recordarás siempre, desde donde te encuentres. Yo lo voy a conseguir Miguel. Yo sé que es tu única preocupación.
“Te recuerdo y recordaré siempre. Apenas recorrías la mitad de tu vida. A ver qué pasa. Lo que quisiera seguir comentándote, mejor me lo guardo porque ya no puedo. Tú sabes muy bien por qué. Guardaré siempre te lo prometo, con celo, esa chamarra de Televisa, la amarilla. Todavía me recuerdo de ese cuarto marcado con el número 980. No lo podía creer. Una semana de agonía. Cómo sufriste mi querido Miguel. Esa maldita enfermedad me dejó sin pareja”.
Contrario a lo que Cecilio expresó en su mensaje póstumo, hay versiones de que entre él, como jefe de prensa del Gobernador, y Miguel Guevara, como director del Canal, habían surgido diferencias.
Erasmo Hernández Barrientos, actualmente videotecario y en ese entonces chofer del difunto Guevara, afirma que después de haber sido grandes amigos prevalecían las diferencias de opinión entre ambos porque Cecilio García quería imponer su criterio en las emisiones informativas del Canal.
Cristina Medina confirma, de alguna manera, esa versión: “Hubo una división en el Canal porque Cecilio desde lo que ahora es la Coordinación General de Comunicación Social se apodera del área de noticias y llega un nuevo conductor, Alejandro Moncada Amador, quitan a Peimbert, que se va a Telever, y yo me quedo acompañándolo. Pero había una gran tensión entre Prensa y el Canal”.
La muerte temprana de Guevara Rascón dejó al Canal a la deriva. Enrique Collía Chacón quedará al frente a la estación –como ya ocurría meses antes del fallecimiento—pero sin ser ratificado oficialmente y carente de atribuciones legales.
El Canal no dependía del área de Prensa, ni de la Secretaría de Gobierno ni de ninguna otra instancia gubernamental de nivel intermedio, sino directamente del gobernador.
Rafael Arias: “A veces, en plan de broma, Acosta Lagunes decía que dependía de Dios”.
3.5 Cuesta abajo
La dolorosa pérdida se reflejó en el destino de la televisora. Enrique Collía Chacón asumió sus funciones como director interino, designó en Producción a José Antonio García Pulido, en el área Técnica a Hugo Francisco Fernández Viveros y en Programación a Juan Daniel Cabrera Ladrón de Guevara, en tanto que Armando Ruiz Ochoa se hace cargo de la dirección de Noticias.
De acuerdo con José Ángel Modesto en este periodo las condiciones de operación se agudizan, tornando crítica una situación que en otro tiempo fue de bonanza. La nueva administración del Canal, que en realidad era una continuación de la anterior en el mismo sexenio, tiene que enfrentar el reto de mantener a flote la frecuencia del Canal en medio de una constante reducción presupuestal y de críticas agrias en los periódicos.
Del 24 de octubre de 1982 data la siguiente denuncia:
“En plena agonía se encuentra el Canal Cuatro Más, que se instalara como una concesión cultural durante el régimen del licenciado Rafael Hernández Ochoa y que ahora está prácticamente abandonado. Para terminar de rematarlo, a la muerte de su director Miguel Guevara Rascón, se dejó con carácter de interino a un tal Enrique Collía quien formó una camarilla que controla las pocas actividades que allí se realizan y que ha acabado con el equipo necesario para la proyección de este medio de comunicación. Incluso este grupo de plano se olvidó del Cuatro Más y decidió instalar, auxiliado con aparatos de la televisora, una pomposa discoteca allá por las goteras de Banderilla. Pero lo que se comenta es que el propio gobierno ha abandonado a su suerte al 4 Más que, con tanta altura de miras veracruzanistas, fundó el gobernador Hernández Ochoa”.
Y más dura aún fue la aparecida en ese mismo espacio el domingo 5 de diciembre:
“CUIDADO CON EL 4+. Cada día es más precaria y lastimera la situación que priva en el Canal 4 Más de esta ciudad. Los programas y las acciones, las películas y todo lo demás que se presenta va desmereciendo más y más. ¿Qué ocurre?—Algunas corrientes de opinión se inclinan por creer que se trata, oficialmente, de darle la puntilla a este esfuerzo del sexenio pasado, creado por el licenciado Rafael Hernández Ochoa. Sin embargo, un conocer profundo de lo que en el 4 Más ocurre nos descorre el velo que oculta la realidad de lo que está pasando: sencillamente ha bajado la calidad y el rendimiento de la TV local porque “se están perdiendo” piezas, aparatos y aditamentos que cuestan dinerales; se informa al gobierno que muchas piezas ya no sirven y que cada día es más difícil hacer que funcione el canal.—No sabemos si esto se apega a la verdad, pero lo pasamos al costo al gobierno, además, se nos asegura que esta es una socaliña del sindicato o mafia que maneja el referido medio de comunicación a fin de que el Estado se vea en la necesidad de cerrar el 4 Más y, entonces, esa mafia, acogida a la Ley Federal del Trabajo, se apoderará “legalmente” de las instalaciones y convertirá a la TV veracruzana en una emisora comercial con todas las consecuencias que estos traería y que son de imaginarse. ¿Qué hay de eso, Josefina?”
Verdad o mentira, especulación periodística o no, el Canal se sumía en la desolación. El mundo daba cambios vertiginosos. Terminaba la era Brezhnev en la ex Unión Soviética y Yuri Andropov asumía el poder comunista, para contraponerlo al pensamiento neoliberal que imprimía Ronald Reagan en Estados Unidos.
Miguel de la Madrid asumió la Presidencia del país en medio de una crisis económica severa y con el nombramiento de cuatro veracruzanos en su gabinete, hecho que siempre despertaba especulaciones y comentarios en los corrillos políticos locales.
En Xalapa, el Grupo Chedraui inauguraba Plaza Cristal, una moderna plaza comercial y de diversión que cambiaría para siempre la concepción del entretenimiento y esparcimiento de las familias de la capital. Pero además comenzaban a generarse por todo el Estado importantes inversiones privadas en el sector comercio, industrial y agropecuario.
A la par, la violencia comenzaba a sentar sus reales en el Estado. Enfrentamientos en el campo, asesinatos a mansalva de líderes agrarios, de jefes políticos, atentados y asaltos carreteros comenzaban a ser nota diaria y, con preocupación, los índices de inseguridad se disparaban.
Al terminar su segundo año de existencia, el balance no era positivo para el Cuatro Más. Al despuntar 1983 la situación no pintaba (ni pintó) mejor.
Como cada inicio de año, en enero se realizó la ceremonia agraria con el mismo gobernador Acosta Lagunes pero con nuevo Presidente, Miguel de la Madrid. Comenzaba el sexenio federal y se iniciaba también la política de apertura y liberalización comercial, reducción de subsidios y consecuente alza de precios de los productos básicos.
Pero además, el gobernador asombró a propios y extraños al hacer movimientos en su gabinete. Rafael Arias pasó a ocupar el área de Prensa en sustitución de Cecilio García Cruz. Terminaba así el binomio que con tan buenos augurios inició su aventura tres años atrás.
Arias se había ausentado de Veracruz cerca de un año para irse a Chiapas a trabajar en la experiencia del volcán Chichonal. Cuando retornó Acosta lo incorpora de nuevo a su gabinete en un área que él menos esperaba.
“Le pedí que me mandara a un lugar donde hubiera problemas. Nunca me imaginé que fuera a Prensa. Ahí no sólo hay problemas, sobran los problemas”.El Canal ya iba en picada. Uno a uno los programas impulsados por Guevara salían del aire y para finales de 1983, en octubre, se inició el enlace con el Canal Once de la Ciudad de México.
De acuerdo con José Ángel Modesto, ante la falta de recursos para producir programas y la inseguridad laboral, se buscó varias salidas y se recurrió a las instancias federales de televisión. Canal 13 atravesaba por serios problemas administrativos heredados del despilfarro que hubo en esa televisora durante el sexenio lópezportillista y se optó por un enlace de varias horas al día con la señal de Canal Once.
“Se generaba cierta ociosidad en los productores existentes en esas fechas, fue notorio en 1983 cómo un staff completo quedó sin trabajo en la estación, así como los productores de programas cancelados. El centro de la discusión en torno a este enlace con Canal Once sería en las características de los programas culturales retransmitidos; si los objetivos de la estación estaban orientados precisamente a la divulgación de la cultura de Veracruz, a la unificación de los veracruzanos en torno a modelos de patrones locales que posibilitaran el conocimiento de la cultural nacional y universal ¿cómo lograr esto con el modelo cultural del Once?”, establece Godínez.
Hay una anécdota ilustrativa –más allá de sus detalles ciertos o no—que ilustra muy bien cómo se articuló en enlace con Canal Once del Instituto Politécnico Nacional, que se inició un seis de octubre de 1983.
Tomás Rodríguez Pazos la cuenta en los siguientes términos:
“Yo conocía a Héctor Párker, entonces director general de Canal Once, y estuve con él en una entrevista, primero con Morales Lechuga (secretario de Gobierno) y después con Acosta Lagunes.
“No se me olvida, fue una entrevista como de una hora y media en la que el gobernador le dio lecciones a Párker de lo que es la televisión. Lo primero que recuerdo es que el señor se sienta con nosotros en su despacho y sube los pies a la mesa. Ni Párker era su amigo ni se conocían. Y empieza a pontificar de lo que es la televisión y le hace una pregunta como ésta. ¿Qué presupuesto tiene usted para el Canal? Y Párker le responde: Como mil 200 millones de pesos. Y Acosta dice: Todo tirado a la basura ¿no? Yo aquí no quiero gastar. ¿No quiere el Canal? Quédese con él.
“Párker le dice: No mire, esa no es la idea, la idea es descentralizar, que cada Estado tenga su producción para que así las culturas regionales…. Entonces lo interrumpe el gobernador y le revira: No, no, no me vengas con esos rollos, yo no, en eso no voy a gastar dinero, ¿para qué?, ¿en qué me va a ayudar?
“Ya después le bajó a su tono y le pidió a Párker: Bueno, a ver ¿no te puedes hacer cargo? ¿en qué nos puedes ayudar? Y el ingeniero le dijo: Mire no me puedo meter para nada en la administración ni transferirle recursos pero le puedo dar toda la producción del Once, firmamos un convenio y lo que quieran lo pueden retransmitir.
“¡Ah! ¡Muy bien!, respondió Acosta, ponte de acuerdo con Nacho (Morales Lechuga) y lo arreglan, lo ven, ordenó.
“Pero antes –evoca Rodríguez Pazos—nos habló de cine, de pintura, de lo que hacía Televisa por el pueblo, de las telenovelas. Párker lo escuchó pacientemente y de repente hacía algunos apuntes, tratando de moderar el asunto, defendiendo un poco la televisión cultural.
“Alguien me dijo que don Agustín dijo alguna vez que para qué gastaba dinero en la televisora si él mejor gasta en hacer puentes y calles. Era un hombre práctico, con una ideología práctica del servicio público”.
De acuerdo al convenio con Canal Once la programación que el Cuatro Más podía retransmitir incluía series culturales, programas de entretenimiento y los noticiarios y programas informativos como ENLACE, AQUÍ NOS TOCO VIVIR, CHARLAS METROPOLITANAS, entre otros.
Las restricciones también iban en aumento. Apenas 54.7 millones de pesos se le destinó a la televisora en el presupuesto de 1983, muy por debajo de los 70 millones iniciales tres años atrás y eso sin estimar la pérdida de valor del dinero por la inflación de esos años.
El Canal iba, como en el viejo tango de Gardel, cuesta abajo en su rodada.
3.6 Ja, ja, ja… Je, je, je… Televisa, Telever
Y entonces, para completar el cuadro adverso, surgió Telever. El primero de junio de 1983, se iniciaron las transmisiones de Televisa Veracruz, Telever, a través de los canales 9 y 2.
El antecedente de esta televisora comercial es la concesión otorgada el 1º de noviembre de 1966 para el Canal 2 XHFM-TV como Televisión del Golfo S.A. de CV a un grupo de empresarios locales encabezados por Carlos Ferraez Matos asociados con Televisión Independiente de México, y con una duración de 25 años.
En 1973 esa organización se fusiona con Grupo Telesistema Mexicano y crean la empresa Televisa. En un primer momento el Canal 2 XHFM-TV quedó como repetidor del Canal 4 de México.
Pero en junio de 1983 se inicia la operación de Telever como productora local de televisión comercial, generando dos señales locales: La programación de Canal 9 XHAI-TV, radiada desde el cerro de Las Lajas (vecino del transmisor del Cuatro Más) y Canal 2 XHFM-TV radiada desde su torre de transmisión en Lomas del Mar, Boca del Río.
De hecho es en la década de los ochenta que Televisa promueve por todo el país la instalación de estaciones regionales comerciales de televisión con un objetivo claro: producir localmente programas de entretenimiento desde la provincia y para las audiencias de las provincias.
“Las estaciones regionales están orientadas a públicos más pequeños pero culturalmente más definidos y específicos. Esto representa la ventaja relativa de poder utilizar como puntos de referencia los valores, costumbres, lugares y, en fin, las idiosincrasias de las múltiples localidades, las cuales escapan a los canales nacionales debido a que éstos apuntan en una estrategia cosmopolita y aglutinadora”.
A la inauguración de la repetidora, cuyas oficinas se ubican en Simón Bolívar 1517 fraccionamiento Moderno en Veracruz, acudió el gobernador Agustín Acosta Lagunes y Miguel Alemán Velasco, alto ejecutivo de Televisa (llegaría a ser Presidente del consorcio) y con un futuro promisorio en la política estatal. Unos días antes, el 14 de mayo de 1983, había muerto su padre, el ex gobernador y ex presidente Miguel Alemán Valdés, hecho que llenó de luto y tristeza al país entero.
La apertura de la estación regional comercial llenó de regocijo a la incipiente burguesía local, que carecía de un medio de comunicación efectivo para publicitarse y hacer llegar a un mayor público sus productos.
No en balde, el consorcio Foto Contino publicó a plana entera un desplegado de felicitación bajo el titulo: “Veracruz progresa con la inauguración de Telever. Foto Contino se une al júbilo veracruzano deseándole gran éxito”. Y en el texto se leía: “Comprobándose una vez más el afán de progreso que ha distinguido siempre a Veracruz, el nuevo canal Telever, con cobertura en todo el Estado, y con alcance a los estados de Puebla y Tlaxcala, viene a impulsar con sus actividades el notable desarrollo que en todos los aspectos caracteriza a la tierra veracruzana.
“Expresando su calurosa felicitación así como su más cordial bienvenida a este nuevo canal de televisión, Foto Contino se honra en patrocinar hoy miércoles 1º de junio de 1983, desde las 2 PM hasta las 2 AM todo el primer día de transmisiones de Telever y le invita a Ud. a disfrutar de toda la programación especial de este gran día de inauguración”.
Los recursos públicos que faltaban en el 4 Más fluirían desde el sector privado (y también del gubernamental) sin recato ni restricciones para la novel empresa.
Teniendo como objetivo principal el entretenimiento y la diversión, Telever mantuvo su barra programática siguiendo los dictados de las oficinas centrales de Televisa y mayormente repeticiones de programas, documentales o seriales que ya habían sido transmitidos por XEW-TV Canal 2.
El Estado se iba sumiendo poco a poco en una situación de violencia incontrolable, con asesinatos políticos a mansalva y asaltos por doquier. Y la televisión comercial local no daba muestras del sentido televisivo regional. Bajo el slogan de “La nueva imagen” un día de transmisiones de Telever, en sus primeros meses al aire, incluía:
CARICATURAS: Gasparín, Los Picapiedra, El Hombre Araña, Don Gato y su pandilla, Jana de la Selva y Huckleberri Hound.
TELENOVELAS: Rosa de Lejos, El Puma y Los Ricos También Lloran.
COMEDIA Y SERIES: El Tesoro del Saber, Las Aventuras de Capulina, El Chavo y Los Ángeles de Charlie.
INFORMATIVOS: Contrapunto, con Jacobo Zabludovsky.
PROGRAMAS PROPIOS: Noticiero (sic) social Pasarela con Eloísa Maasberg, Lucy Hernández y Paco Ugalde; Estelar Musical, con Andrés del Puerto; Noticiero (sic) Día con Día, con Gabriela Cárdenas, Raúl Peimbert y Paco Villagómez.
Telever consolidaría su presencia en el espectro mediático veracruzano, gracias a su potencia y empuje empresarial. En los años siguientes, formarían parte de su elenco Rocío Sánchez Azuara, actual conductora de TV Azteca; Ignacio Gómez, Araceli Baizabal, Araceli Pérez Medellín, Emelia Pérez, Eloísa Maasberg, Tonathiu Pola, Emilio Cuevas, Norberto Galván y Rogerio Pano, en el área de Noticias. En la producción de programas locales, sin duda el de mayor audiencia en la última década lo constituye BAZAR DEL HOGAR, bajo la dirección y conducción de Joe de Lara, cuyo patrocinio publicitario con la empresa cervecera más importante del Estado le ha permitido su subsistencia.
Para noviembre de 1983 Telever realizó el enlace junto con el Cuatro Más de la transmisión del tercer informe gubernamental de Acosta Lagunes.
La dinámica empresarial que el Estado presentaba en esos días era alta. El Grupo Chedraui inauguraba sus tiendas departamentales Las Galas, en tanto que otros inversionistas como José Ramírez Rueda incursionaba en el negocio de la venta de ropa a crédito con su cadena de tiendas JR. El granero y el yunque comenzaban a verse, pero también las preocupaciones.
Una de las críticas más frecuentes al gobernador Acosta era su trato con los medios de comunicación y sus continuas diferencias con varios de ellos, particularmente Diario de Xalapa.Rafael Arias establece que Agustín Acosta Lagunes manejaba personalmente sus relaciones con los periodistas y sus directivos. “Él tenía una idea que habría que revalorar hoy en día: los medios son negocios. Cuando hablabas con él en aquel tiempo lo primero que te decía: son negocios y hay que atenderlos como negocios, alentarlos, establecer relaciones claras. Precisamente la idea que él tenía de los medios era de empresas con función social. Para él tenían dos sentidos, un proyecto comercial y una acción civil. Acosta manejaba directamente su relación con Telever y con los demás medios. ¿A qué grado? Te pongo un ejemplo: él personalmente firmaba las facturas de publicidad que se le pagaron a los medios de entonces. Nosotros desde Prensa dábamos la información, generábamos la información a todos los medios, pero nuestra función era acotada, muy clara, con poco personal, reducida en presupuesto”.
Lo cierto es que Acosta veía con buenos ojos a la televisión comercial y no hubo reparo en apoyar el proyecto de Telever en el Estado desde las instancias gubernamentales.
A su falta de tacto político habría que contrapuntear su eficaz manejo financiero. Para noviembre de 1983, en su tercer informe, pudo anunciar sin empacho un superávit en las finanzas públicas de más de 7 mil millones de pesos, monto tres veces mayor al de la deuda pública estatal.
Con esos recursos, Acosta Lagunes se propuso desde 1984 y hasta el final de su sexenio emprender el más amplio programa de obras públicas que se tuviera memoria en el Estado.
En su mensaje de ese día, transmitido por radio y televisión a toda la Entidad, con Telever como “la nueva imagen” de Veracruz, Acosta dijo que respetaba a la crítica y que prefería ser objeto de señalamientos injustos que promotor de represión.
El tiempo le daría oportunidad de demostrar su dicho.
Todo comenzó como un problema menor pero no ajeno a las circunstancias que envolvían al Canal. Mientras se luchaba por mantener la nave a flote, las condiciones de operatividad se volvían más precarias y en el sistema de Telebachillerato anidaba la simiente de la inconformidad.
Había egresado ya la primera generación de bachilleres, un total de 708 en julio de 1982. Los profesores o asesores de grupo reclamaban, y con justicia, mejores condiciones y seguridad laborales.
La sección 56 del SNTE comenzó a agrupar a la mayoría de los profesores de TEBA, aunque no formaban parte legalmente del área de Enseñanza Media porque su sueldo lo recibían de las cooperaciones voluntarias que aportaban a los patronatos municipales creados para mantener la operatividad del subsistema.
Pero los maestros de TEBA exigían reconocimiento a su labor y asignación de plazas dentro de la estructura magisterial. En una administración estatal que durante los tres primeros años pretendía ahorrar y evitar gastos, el asunto era complicado.
Tomás Rodríguez Pazos cuenta que al inicio de la administración acostalagunista, Francisco Montes de Oca, como director general de Enseñanza Media, le dice: “¿Tú eres el de TEBA? Pero si eso es puro blof, dice el gobernador que lo vamos a quitar”.
Narra Tomás que lo invitó a ir a las comunidades donde funcionaban los centros de TEBA y le gustó tanto el proyecto que incluso le otorgó las primeras plazas oficiales a los maestros. “Cosa de la cual yo creo que se arrepintió después porque de alguna manera se oficializó el sistema, que obviamente era un sistema oficial no podía ser de particulares como ellos lo querían ver”.
Lo cierto es que en abril de 1983 una serie de desplegados, telegramas urgentes comienzan a publicarse en los principales diarios de la capital del Estado.
Procedentes de Tuzamapan, Atzalan, Jilotepec, Emiliano Zapata, Castillo de Teayo, Tihuatlán, Amatlán, Santiago Tuxtla, Huatusco, Juchique de Ferrer, Cosautlán y varios municipios y comunidades más, los textos reclamaba, exigían, que el Gobierno del Estado diera respuesta favorable a la justa petición de los maestros de TEBA de obtener mejor remuneración económica, seguridad laboral y evitar la huelga de los centros escolares. La razón del reclamo era unívoca: TEBA se constituía como la única opción educativa de ese nivel para los jóvenes y jovencitas del Estado en las regiones rurales.
“Solicitamos de su gobierno –decían los desplegados—que se otorguen plazas a los maestros de este sistema realizando así un acto de justicia y democracia, con el objetivo de evitar la suspensión de actividades”.
Los antecedentes del conflicto databan del año anterior. En octubre de 1982, a través de la Delegación DII21 de la sección 56 del SNTE, a los guías de grupo se les había ofrecido iniciar los trámites necesarios para oficializar las plazas de todos los que trabajaban en TEBA, ya que sólo se habían otorgado 33. Seis meses después el asunto seguía paralizado y para mediados de marzo de 1983 la amenaza de paros escalonados era latente. Se trataba además de un año de elecciones intermedias de diputados locales.
Así lo observó en su columna Causas y efectos Alfredo Ríos Hernández publicada en Diario de Xalapa el 4 de abril de 1983.
“Latente amenaza de huelga de maestros que podría desencadenar en serios conflictos políticos en los momentos cercanos a la nominación de candidatos del PRI a la LIII Legislatura. Un grupo de maestros que integran el sistema docente del Telebachillerato en el Estado demanda que se reconozcan las plazas de 122 maestros que laboran en dicho sistema, dado que desde que éste se fundara en 1980 sólo se ha reconocido la existencia de 33 plazas, pese a que son 155 maestros además de 27 trabajadores del departamento de administración y coordinación.
“La Dirección de Enseñanza Media… amenaza a los maestros –si continúan con sus demandas—con proceder a la desaparición del telebachillerato… se ha mencionado la posibilidad no sólo de proceder a la desaparición de dicho sistema de enseñanza, sino al mismo cierra del Canal 4+, canal creado a finales de la administración de Hernández Ochoa y que atraviesa por serios problemas desde que falleciera Miguel Guevara Rascón, quien fuera director de dicho medio de comunicación en los primeros meses de la administración de Acosta Lagunes.
“Actualmente el telebachillerato cuenta con 155 grupos integrados en todo el Estado de Veracruz mismos que corresponden al número de maestros que demandan el reconocimiento de sus plazas. En los 155 grupos se atiende de manera global a un número aproximado de cuatro mil alumnos de bachillerato; hace unos meses se graduó de este sistema un grupo de 750 alumnos, los cuales en la actualidad y en su gran mayoría se encuentran en los niveles de enseñanza universitaria.
“…quizá efectivamente exista el intento de desaparecer el telebachillerato; quizá también con ello se programe –bajo los arcos del poder estatal—desintegrar el canal de televisión estatal 4+ o, por lo menos, dejarlo libre de todo programa oficial para proceder a concesionarlo a cierta empresa particular; en fin, el caso de los maestros del telebachillerato despertará, de no ser atendidos en las próximas horas, una serie de comentarios y maledicencias que culminarían con una huelga del SNTE o paros escalonados…”
La presión social era muy fuerte. Montes de Oca había dejado la Dirección de Enseñanza Media y ocupaba la Subsecretaría de Gobierno. Estaba a punto de irse de esa área también para ser diputado local y presidir la Legislatura.
Encargado de las cuestiones educativas desde la Subsecretaría, mandó llamar a los maestros demandantes y a Tomás Rodríguez Pazos, coordinador del TEBA, quien cuenta:
“Nos sentó en su mesa de negociación y nos dijo: Bueno, todos ustedes saben que comenzaron por cooperación y a mí se me ocurrió ayudarlos y apoyarlos, pero vamos dejando en claro el asunto, TEBA es un sistema de particulares, ¿verdad Tomás?
“Yo me quedé frío –refiere Rodríguez Pazos—con su declaración. Me quedé callado como un minuto viendo al Subsecretario y a los más de cien maestros reunidos ahí en su despacho. Y dije: Bueno, me va a tener que disculpar porque ya que soy su subordinado debería contestarle que sí, pero yo no puedo decir que éste sea un sistema de particulares. TEBA se hizo pensando en los marginados, en los que menos tienen, no puede ser sino un sistema oficial de enseñanza, perteneciente al Gobierno del Estado”.
Montes de Oca se enojó muchísimo y cortó la reunión.
Unos días después se anunció que el gobierno estatal otorgaría un subsidio de 13 millones de pesos anuales a 46 municipios para que fueran ellos los encargados de hacer los pagos a los 122 maestros guías de grupo del TEBA. El entonces director de Enseñanza Media Luis Julio Sánchez Barradas declaró que el gobierno no podía contar con recursos para oficializar los telecentros existentes en los municipios ni mucho menos crear plazas magisteriales para tantos docentes.
La única alternativa era otorgarles el subsidio a los municipios para que cada ayuntamiento canalizara el pago respectivo a los maestros, que por entonces era de alrededor de 16 mil pesos mensuales.
La idea de la administración estatal era desembarazarse del asunto y pasárselo a los municipios, porque si asumía el costo de la creación de 122 plazas se vería obligado a destinar 71 millones de pesos anuales, que en un régimen caracterizado por sus ahorros financieros (tacañería, le llamarían los críticos) no estaba en modo alguno dispuesto a afrontar.
Ante la propuesta oficial, el grupo de maestros del TEBA rechazó el arreglo y se mantuvieron firmes en su pretensión de realizar paros escalonados.
La última semana de abril de 1983 hubo suspensión de actividades en varias escuelas secundarias y preparatorias en apoyo a los docentes y guías de grupo del TEBA, con el respaldo de la dirigencia sindical del SNTE.
La amenaza de huelga se cernía para el 25 de abril pero fue desarticulada cuatro días antes. El subsecretario Montes de Oca acordó con los maestros que aceptaran el subsidio para el pago de 16 mil pesos mensuales de sueldo bajo la promesa de que al año siguiente se harían los estudios necesarios para lograr la creación de las 122 nuevas plazas magisteriales.
Los maestros aceptaron el arreglo y suspendieron la paralización de actividades. Pero sería el primer round.
3.8 De un rancho a otro
Los seis años de la administración de Acosta Lagunes para el Canal 4+ fueron de resistencia supina, sin nada para mantener a flote el proyecto ni para hacerlo crecer en lo más mínimo.
Entre 1984 y 1985 comenzaron a desparecer uno por uno los pocos programas propios que quedaban al aire hasta desaparecer por completo la producción local y básicamente retransmitir al aire la señal del Once.
Sólo permanecían los siguientes: CONSEJERO LEGAL, COLEGIO MEDICO, SERENATA ROMÁNTICA, MUSICA DE AYER, HOY y SIEMPRE, ESTUDIO 4, el noticiario UN DIA MÁS y las transmisiones especiales. Hasta el VERACRUZ AGROPECUARIO, programa pionero de la emisora, desapareció del aire.
Son los años en que el Estado se ve sumido en el peor de los escenarios sociales. Las violencia física, los ajustes de cuentas, los enfrentamientos entre policías y gavillas o bandas organizadas de delincuentes asolaban las rancherías, congregaciones y comenzaban a llegar a las ciudades.
En diciembre de 1983 los obispos católicos habían advertido que Veracruz era uno de los Estados más inseguros y violentos de la República. El principal problema, de acuerdo con los prelados, era que las leyes no se aplican con justicia y que en todo caso permitían atentar contra la vida humana con plena impunidad.
“Todo se ha vuelto afán de ganancia, advertían los obispos, se busca obtener el dinero fácil, sin el sudor de la frente, se falta el respeto a la mujer, al niño y al anciano; se ha llegado a producir una atmósfera de violencia, asesinatos, robos y secuestros”.
La violencia endémica se apoderaba del Estado. La inestabilidad social se reflejaba en purgas internas en el gabinete estatal, salidas y cambios de funcionarios, en algunas áreas se nombraban sustitutos, en otras no, como en el Canal.
En 1984 las promesas de bienestar económico y social abundaban y también aquellas que prometían mejores condiciones de vida para las familias. El primer ajuste importante en el gabinete de Acosta Lagunes se dio en el área financiera. Carlos Gutiérrez de Velasco dejó la Tesorería en manos de José Luis Pérez Chow, el hombre de todas las confianzas del gobernador (había sido su secretario particular en Hacienda) y quien desde la Dirección de Egresos efectivamente controlaba el flujo del dinero público. Vendría después la salida de Ignacio Morales Lechuga de la Secretaría General de Gobierno y el cambio de Pericles Namorado Urrutia que dejó la Procuraduría de Justicia del Estado. “Me voy con las manos limpias”, dijo entonces.
Para Rafael Arias los ajustes y la violencia se explican en función del cambio en el modelo económico. “Muchas de las formas en las que el Estado se manejaba entonces y desde tiempos inmemoriales tenían que ver con el otorgamiento de concesiones, privilegios y subsidios que de alguna manera obstruían al mercado. En el momento en que se comienzan a abrir los accesos para que la gente participe más en el mercado, los intereses se van a afectando”.
El ajuste económico afectará a Veracruz y a su cerrado sistema de economía de ventajas comparativas, en el que existían verdaderos núcleos de producción y autoconsumo, sin más trámite que la cosecha y compra automática de los productos por parte de los caciques regionales y controladores de los mercados locales.
Estos cacicazgos establecían fuertes vínculos económicos y políticos, a grados tales de imponer precios a la producción, administración de un sistema paralelo de justicia y la imposición de autoridades municipales. En los feudos o dominios de los grupos y caciques no llega a las alcaldías y regidurías quien no se alinea con los señores del poder. Los petroleros, los ganaderos, los cañeros los arroceros, los citricultores, los explotadoras de caolín en la sierra de Huayacocotla y demás grupos de organizaciones agropecuarias dominan el escenario veracruzano y establecen vínculos, alianzas, sistemas de subsistencias autónomos basados en el proteccionismo no sólo económico y político sino también de impartición y administración de la justicia.
“En aquellos años –continúa Arias—no había necesidad de denunciar ante las autoridades legalmente establecidas un delito o un agravio. Bastaba ir con el cacique y él resolvía el problema. La violencia en el Estado venía aparejada con un sistema de administración de justicia paralelo, es decir, al haber economías regionales y economías de subsistencia pues muchas veces ni se sabían de los problemas. No olvidemos tampoco que en esos años el esquema de competencia no es horizontal sino vertical y ni las grandes centrales, los sectores, los grupos o los intereses políticos van a permitir tan fácilmente la apertura económica y política”.
Según el investigador Alberto Olvera, “los cacicazgos regionales dieron estabilidad a la estructura de poder. Su fundamento era la hegemonía de los grupos de terratenientes-ganaderos, cuya fuerza aumentó considerablemente en los años 50 y 60 al amparo del alemanismo. A partir de los 70 el modelo empezó a entrar en crisis debido a la agudización del conflicto por la tierra en todo el Estado y la emergencia de nuevos segmentos urbanos que estaban fuera de los agrupamientos corporativos”.
El semanario Proceso se ocupó del asunto en estos términos:
“Al estilo siciliano, las vendettas son más frecuentes entre las “familias” –la más conocida es la “Sonora Matancera”, que encabeza Felipe Lagunes, primo hermano de don Agustín aunque las demás no son menos numerosas ni menos peligrosas—dueñas y señoras del poder y del dinero. Solapadas por el gobernador Acosta Lagunas y aliadas de otras autoridades, con tentáculos en varios estados, en Veracruz sucede lo mismo que en Chihuahua o Sinaloa, Tamaulipas o Durango, Jalisco o Michoacán, Nayarit o Guerrero, Oaxaca o Chiapas: matan, secuestran, controlan drogas y acaparan tierras y ganado.
“Los padrinos nativos se han repartido el territorio jarocho en feudos, de esta manera: Arturo Izquierdo Hebrad, en el norte; Felipe Lagunes, en el centro; Cirilo Vázquez, en el sur; Toribio Gargallo, en Córdoba, los Hernández, en Tierra Blanca. Todos ellos con ranchos de lujo excesivo, avionetas, camionetas, automóviles elegantes, casas, ganado y tierras con mucho, mucho dinero y muchos, muchos hombres”.
Hacia 1985 y 1986 sólo tres caciques sobrevivirán con mayor fuerza tras la muerte de Felipe Lagunes, secuestrado y salvajemente asesinado, Toribio Gargallo, Cirilo Vázquez y Francisco Hernández que consolidan sus imperios locales y se reparten la riqueza del Estado. “Los tres han extendido su fama por todo el territorio veracruzano. Son considerados los caciques más poderosos de la entidad. Uno domina el norte, otro el centro y el otro la zona sur. Todos se jactan de ser hombres dedicados al trabajo. De imponer la paz en Veracruz. De codearse con funcionarios públicos y jefes policíacos. Y, claro, de haber matado. Esto, aclaran, cuando la situación lo ha ameritado”.
Don Agustín se defendía de las críticas: “Todos creen que la violencia la traje yo. Pero la violencia nació con los hombres impacientes y enérgicos que tuvo la Revolución Mexicana… La verdad es que se ha exagerado en eso. Tengo la conciencia y las manos limpias. El problema es otro, tiene su origen y su explicación. Lo que pasa es que nadie lee la historia”.
Para Acosta Lagunes la explicación de la violencia política que se vivía en el Estado tenía que ver con la evolución histórica del agrarismo veracruzano. “El campo veracruzano formó a los campesinos armados. La respuesta de los hombres que tenían la tierra fue la Mano Negra –que era el general Manuel Parra—con el que surgieron los hombres protectores de la seguridad en el agro. Ellos son la madre de los caciques del campo veracruzano. Son los antecedentes que surgen en los años 40 y 50. Este es el origen de la violencia. De ahí salen los caciques de los años 50 y 60, que se convierten en instrumentos del gobierno para establecer controles y la paz cívica. Esto es posible y se avanza. Pero surgen dos fenómenos nuevos que nunca se habían presentado en la historia de este Estado: el contrabando y el narcotráfico, el cacique muere defendiendo sus intereses, dando protección a las gentes pero sus sucesores dejan de ser caciques y se convierten en hampones, protectores del contrabando y promotores del narcotráfico. Que no se diga que la violencia la traje yo”.
Los conflictos políticos y de inseguridad pública se discutían y señalaban con profusión en la gran prensa nacional y estatal. La preocupación era evidente y se reflejaba en comentarios de toda índole.
“Las condiciones de desajuste, violencia e inconformidad en que el país entero se debate hacen que se diluya un poco lo que localmente pueda estar aconteciendo en determinada región de la República… sabemos, quienes vivimos en esta Entidad, que el cuadro general que presenta Veracruz no es normal y, por mucho que haya inestabilidad y disturbios en otras regiones, lo que pasa aquí no se puede comparar, hoy por hoy, con lo que pasa, digamos en Sonora, en Nuevo León, en Zacatecas, en Puebla y otros muchos Estados… la desesperación en que puedan desenvolverse los tristes habitantes de otros sitios no nos puede servir de consuelo, sino de mayor preocupación, porque no sabemos qué es lo que va a ocurrir mañana ni a qué sector de Veracruz le va a tocar el afrontamiento de un desorden en que las muertes, el incendio de edificios, el saqueo y el pillaje se puede presentar con sus terribles consecuencias”.
Uno de los momentos climáticos de esa situación ocurrió el domingo 25 de noviembre de 1984. El líder nacional cañero Roque Spinoso Foglia fue asesinado a tiros –con otras dos personas—cerca de la congregación de Emilio Carranza. En ese momento era diputado federal.Los legisladores federales hicieron entonces un pronunciamiento para que el crimen se aclarara y para que se frenara de una vez por todas la violencia en el Estado. Demandaron la intervención del Presidente De la Madrid y del secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz para que se investigara a fondo el crimen de Spinoso. Fueron días de grave tensión y de inestabilidad política y social. Y de hecho se agravaron. Entre 1985 y 1986 se registran balaceras entre policías y narcotraficantes, que se disputan el control del paso de las drogas por las carreteras estatales. Tuvo lugar el secuestro y brutal asesinato de Felipe Lagunes y el acribillamiento de Demetrio Ruiz Malerva, diputado federal tuxpeño, y hombre cercano al futuro presidente Carlos Salinas. Los comicios municipales eran también pretexto para sumir a las regiones y comunidades en reyertas y matanzas.
Sostiene Alberto Olvera: “En el mandato de Agustín Acosta Lagunes (1980-1986) la violencia se enseñoreó en diversas regiones del agro veracruzano, debido al auge del narcotráfico y la resistencia de algunos caciques a las luchas de grupos emergentes y las acciones modernizantes del Estado. A partir de esta época fueron frecuentes las denuncias sobre pistas clandestinas a lo largo y ancho del territorio sobre el involucramiento en el narcotráfico de miembros de familias renombradas del puerto de Veracruz y de la propia clase política”.
Pero nada de esto se reflejaba en el Canal Cuatro Más. Los noticiarios, que para 1985 eran ya prácticamente la única producción propia, daban cuenta de acciones de gobierno, de actividades de los funcionarios, pero nada, ni una palabra de los asesinatos, de la violencia, del clima de inestabilidad social.
En realidad, los trabajadores de la televisora tenían sus propios motivos de preocupación. Desde mediados del 84 la señal de las emisiones comenzó a fallar ante la falta de mantenimiento y el saqueo en despoblado de los equipos transmisores. Cámaras, editoras, consolas de sonido, videocasetes y demás instrumentos de trabajo comenzaron a escasear y cuando se descomponían no había presupuesto para arreglarlos.
La falta de videocasetes para grabar el nuevo stock de imágenes obligó a que se reciclaran muchos de ellos y se perdieran para siempre las producciones grabadas años atrás.
A todo ello había que añadir la amenaza en ciernes de despido, pues al continuar las restricciones presupuestales, la cancelación de programas y el nulo apoyo al personal pues se optó por liquidar laboralmente a los trabajadores que ya no tenían carga de trabajo asignada. El operador de ese proceso fue Pedro León Alcalá, funcionario de la Tesorería General del Estado. Enrique Collía, director interno, sin interlocución, sin capacidad de maniobra, era poco lo que podía hacer.
Un nuevo conflicto estaba en ciernes producto de la misma ineficacia administrativa y política en el manejo del Canal. En el presupuesto de 1985 resultó perjudicado aún más con la asignación de recursos, pues sólo le aumentaron 100 mil pesos. Ahora corren rumores –se publicó en la prensa– en el sentido de que el director del 4+, Enrique Collía, pronto dejará ese puesto y quién sabe si vuelva a nombrarse a otro director o se deje a la deriva la televisora estatal.
“Estábamos un día en el aeropuerto de Veracruz –relata Jesús Alemán—esperando a una personalidad, a un secretario, creo. Entonces que nos ve el gobernador y nos dice: A ver ustedes vengan para acá, váyanse a descansar, váyanse a la playa o a donde quieran pero no los quiero ver aquí. Y le dijimos: Oiga señor es que nos mandaron a cubrir el evento. Pues ustedes díganles que el Gobernador los mando a descansar, no los quiero ver.
¿Y con el director qué tal la llevaba?, le pregunté a Chucho Alemán en la serie de entrevistas testimoniales con trabajadores con mayor antigüedad que tuve que hacer para redactar este libro.
Menos –respondió—si no tomaba en cuenta al canal, menos al director.
Entonces, ¿qué hacía el señor Collía aquí ante esa situación?, le pregunté.
Nada, contestó lacónico.
3.9 Sin señal y sin nada, la segunda huelga de TEBA
Mientras las vendettas caciquiles sembraban terror en el Estado, mientras la economía nacional se iba a pique con aumentos de precios y reducción del gasto público que el Presidente Miguel de la Madrid anunciaba como medidas duras, dolorosas pero necesarias, mientras el mundo bipolar se sacudía por la muerte que alcanzaba al líder soviético Andropov y llegaba al poder Constantin Chernenko –en un momento álgido para la guerra fría—y se allanaba el camino para el ascenso de Gorbachov en la década siguiente, el Canal Cuatro Más enfrentó el grave problema de su nula calidad en imagen.
Ya no sólo era terrible el hecho de que tuvieran que salir del aire programas locales y se llenaran los tiempos de transmisión con lo que llegaba del Once, sino que ahora el transmisor Harris de Las Lajas comenzaba a dar de sí y a exigir reparaciones urgentes.
La primera señal de alerta se dio en octubre de 1984 cuando los maestros del Telebachillerato hicieron un llamado urgente al líder sindical de la Sección 56 del SNTE, Miguel Ángel Lara Uscanga, para que se regularizara la situación en el 4 Más por los constantes problemas que se presentaban para recibir la señal de televisión de las aulas.
Advertían que de no mejorar la pésima transmisión del Canal 4 Más y lograr que quienes lo administran apoyen las actividades de producción educativa, en lugar de obstaculizar al personal que realiza las tareas de TEBA, este sistema podría cancelar sus clases diarias sin concluir los programas establecidos en el ciclo escolar.
El llamado de los docentes de TEBA tenía su origen en la pésima transmisión del Canal. “Hacemos esta declaración con el fin de que se haga el deslinde de responsabilidades pertinentes y se eviten males mayores que perjudiquen a la juventud estudiosa de Veracruz”, decían los maestros.
La desatención hacia la televisora no era de manera exclusiva o única. Según Tomás Rodríguez Pazos el desprecio era generalizado incluso para el área educativa. Al entonces director de Enseñanza Media, Alberto Roa Piña, ni siquiera lo recibía el Tesorero del Estado. Tan sólo conseguir videocasetes para las tele clases era un suplicio. Pero no era el principal problema.
“Hay un momento en que la antena del Canal se deteriora por el uso, la altura, el clima, lo que sea y no se repara. La señal se deja de ver y sale del aire unos días. Los maestros nos empezaron a hablar por teléfonos para decirnos que no se veían las clases. Entonces ideamos enviar cartas o telegramas al gobernador de parte de las comunidades. Algunos incluso comenzaron a ir a los periódicos para quejarse”, comenta Rodríguez Pazos.
De acuerdo con la historiografía de Modesto Godínez ocurrió lo siguiente:
“La estación permanece fuera del aire por más de 10 días, la razón: una reparación emergente en el sistema de transmisión en la estación de Las Lajas que pretende corregir las fallas de instalación. También se ajusta la potencia del transmisor a los 18 kilowatts en cada transmisor; sin embargo esta reparación solicitada muchos meses atrás es sólo un paliativo al problema; más bien obedece a presiones políticas del magisterio y sindicato de los trabajadores del Telebachillerato, que exigen una mayor atención del Gobierno para con el medio.
“Esa transmisión posibilita coberturas mayores pero con la misma calidad de señal; el periodo de José Enrique Collía Chacón llega así a su punto crítico con presiones del Sindicato y una marginación del Gobierno frente a situaciones socioeconómicas difíciles de un Estado clave para la Federación”.
En efecto, las presiones magisteriales fueron un factor determinante para que el Gobierno del Estado pusiera atención a lo que pasaba en el 4 Más y que afectaba al TEBA. En enero de 1985 los dirigentes magisteriales denunciaban que las deficiencias del Canal continuaban en perjuicio de más de 5 mil estudiantes del TEBA que no reciben las tele clases por las pésimas transmisiones, fallas que eran imputables al raquítico presupuesto asignado a la televisora y divisiones internas.
“En el Canal 4 Más impera el caos y el desorden, los pelitos entre los empleados y directivos, la desorganización total y la incapacidad para producir las transmisiones. Necesitamos que se apoye al Canal televisivo por la importancia que actualmente reviste el Telebachillerato en la Entidad”, declaró a la prensa el entonces dirigente sentista Vicente Suárez.
A finales de ese mes, en asamblea de los maestros del TEBA, adheridos a la delegación D-II-21 de la 56 del SNTE, acordaron emplazar a huelga al Gobierno del Estado para el primero de marzo siguiente y realizar suspensiones de labores los días 18, 25 y 26 de febrero, como medidas de presión para que arreglaran al Canal.
Alberto Ruiz Quiroz, entonces secretario de Finanzas de la organización sindical, denunció en esa oportunidad que debido a que casi la totalidad del equipo de producción y transmisión del Canal estatal no sirve y se encuentra en pésimas condiciones, en las aulas del Telebachillerato no se logran captar siquiera de una manera regular las transmisiones de las tele clases que se producen en escaso número debido a la falta de apoyo de quienes dirigen la televisora veracruzana”.
La administración acostalagunista presionaba también. Retrasó los pagos a los maestros y ordenó la suspensión de transmisiones de las clases.
Mientras el Canal dedicaba su programación a los seriales que recibía del Canal Once y a transmitir en vivo los sorteos de suscripciones de Diario de Xalapa y Gráfico de Xalapa, el conflicto en el TEBA crecía.
En el país se iniciaba la venta de las empresas paraestatales y la eliminación de los llamados programas no prioritarios de la administración pública federal; en el Estado, los partidos, es decir, el PRI, se preparaban para designar a sus candidatos a diputados federales en la elección intermedia del sexenio de Miguel de la Madrid.
A mediados de febrero, ante la inminencia del inicio de los paros escalonados y del vencimiento del emplazamiento a huelga, el Gobierno estatal decide iniciar pláticas con los maestros y llegar a un acuerdo.
El dirigente seccional del SNTE Miguel Ángel Lara Uscanga demandó un cambio total en la administración del Canal Cuatro Más porque en su opinión habían demostrado ineficiencia quienes estaban al frente de él. “Es necesario que los responsables sean personas capacitadas y experimentadas, que logren con entusiasmo sacar adelante este importante medio televisivo”.
El domingo 17 de febrero, bajo el titular “Habrá mayor apoyo económico para el Canal Cuatro Más”, apareció publicado el siguiente comunicado:
“Aunque no se llegaron a acuerdos definitivos que impidan los paros de actividades y el posible estallamiento de huelga en el Telebachillerato, ayer se dio a conocer que el gobierno del Estado autorizó un incremento al presupuesto del Canal 4 Más de Veracruz de 25 millones de pesos para mejorar su actual situación.
“Después de las pláticas sostenidas entre los dirigentes de la Sección 56 del SNTE, encabezados por el profesor Miguel Ángel Lara Uscanga y el subsecretario de Gobierno, Dante Delgado Rannauro, se conoció que a fin de mejorar las transmisiones de las clases en el Telebachillerato se creará una comisión mixta para la producción de las tele clases que encabezarán el profesor Tomás Rodríguez Pazos y el licenciado Pedro Alcalá, el primero por el Telebachillerato y el segundo por la Tesorería General del Estado.
“De los 25 millones de pesos, 15 se destinarán a la reparación de antenas de Las Lajas y 10 millones para la reparación de los aparatos propios del Canal Cuatro Más”.
Los maestros exigían la salida de los directivos del Canal porque de acuerdo a su opinión habían demostrado negligencia e incapacidad. Sin embargo, en las negociaciones no estuvo considerada la salida de Collía y del resto de los directivos.
Había mucha especulación al respecto e incluso un comentario aparecido en esos días revela lo siguiente:“Parece ser que pronto podría dejar la dirección del canal televisivo estatal 4 Más, Enrique Collía Chacón. Esta emisora, como es del dominio público, ha venido de más a menos durante el actual sexenio estatal, luego de que fuera inaugurada en un acto de gobierno muy encomiable cuando era gobernador el licenciado Rafael Hernández Ochoa, quien siempre mostró gran cariño por este magnífico medio de comunicación que debiera ser merecedor de mejor suerte. El rumor sobre el cambio de director ha cobrado mayor fuerza al correr de los días. Hasta se mencionan los nombres, entre otros, de Cecilio García Cruz, regente de la Editora del Gobierno, y Miguel Reneaum Alcocer, conocido locutor, conductor de algunos programas y colaborador del PRI estatal, como candidatos a la titularidad del 4 Más”.
Es probable que esos y otros comentarios más aparecidos en medios impresos de la capital veracruzana fueran deliberamente enviados para crear más confusión y desorden al interior de la estación televisora. Collía no salió en esa ocasión ni en ninguna otra posterior. Se mantuvo (o lo mantuvieron en el cargo) contra viento y marea, pese a tener todo (o la mayor parte de las cosas) en contra.
Según Tomás Rodríguez Pazos “Collía tenía algún parentesco con Pedro Alcalá, asesor y enlace del Tesorero del Estado, José Luis Pérez Chow, para asuntos económicos que tenían que ver con sindicatos, educación, etcétera. Por eso dejaron a Collía, quien de alguna manera fue un instrumento para lograr algunos arreglos”.
“Era un tipo tibio”, lo define Cristina Medina.
Cuestionado en su función, limitado en su quehacer, repudiado por algunos, minimizado por otros, Enrique Collía Chacón da la cara y concede la única entrevista que se publica con él en Diario de Xalapa por aquellos días.
Bajo el titular “Insuficientes aún, las reparaciones para mejorar transmisiones del Canal 4 Más”, firmada por René del Valle B. la nota dice lo siguiente:
“La estación televisora local, Canal 4 Más, que a últimas fechas ha venido presentando una serie de fallas técnicas y administrativas que han afectado severamente las transmisiones de los programas, será rehabilitada en todo su sistema; sin embargo, el Programa de Reparación Emergente que ha instaurado el Gobierno del Estado no resuelve en su totalidad las deficiencias que actualmente padece.
“Lo anterior fue expresado por el director del Canal 4 Más, Enrique Collía Chacón, quien además reconoció que para hacer que la televisora cumpla con las normas básicas de calidad en audio y video se requiere de instalar un equipo sincronizador-procesador de las señales generadas en los diferentes equipos de televisión.
“Recalcó que además existe la necesidad imperiosa de modificar en la mayoría de los casos, sustituir, el equipo electrónico ya existente de producción porque una reparación como la que se va a realizar no garantiza un funcionamiento eficaz en general para el canal 4 + de televisión.
“Collía Chacón expresó también que en dicho programa tendiente a rehabilitar el sistema transmisor ubicado en la estación de Las Lajas, ya se encuentran trabajando los técnicos de una empresa particular, quienes están siendo apoyados por el personal operativo del canal.
“El Programa Emergente de Reparación, incluye la instalación del sistema regulador del voltaje, cuya falta ha producido en múltiples ocasiones las averías en los bulbos del sistema transmisor; también se prevé el establecimiento del sistema de enfriamiento para los transmisores así como la reposición de válvulas de alta potencia para que se logre ajustar la potencia de ambos transmisores a los 18 kilowats porque en la actualidad la potencia utilizada es de 10 Kw, lo que resulta insuficiente para cubrir el territorio veracruzano.
“Dicho proyecto, que ya se ha puesto en marcha, puede finalizar en 10 días, dependiendo en grado sumo del suministro de materiales eléctricos y de instalaciones diversas modificaciones del sistema de operaciones, como la fabricación de un sistema de enfriamiento.
“Esta reparación emergente posibilitará el aumento en la potencia de los transmisores a 90 kilowats, la protección del sistema de transmisión contra variantes de corriente y otros beneficios más”.
Se desactivaba así la amenaza latente de la huelga al mejorar, momentáneamente, la calidad de la señal televisiva.
Pero otras bombas le estallaban a la administración de Acosta Lagunes. Amadeo Flores Espinosa había asumido la Secretaría de Gobierno, en sustitución de Ignacio Morales Lechuga. Había sido director de Seguridad Pública, y tenía como subsecretario a Dante Delgado, quien dejó ese puesto para ser candidato a diputado federal y fue sustituido por Ignacio Altamirano Marín.
No fue un cambio fácil. Por esos días, la violencia se dejó sentir en Xalapa, en plena capital del Estado, con el asesinato a mansalva del tesorero municipal, el gerente de Pollos Lencero y un destacado médico familiar.
Las medidas contra la delincuencia se reforzaron. Con la colaboración del Ejército y la policía estatal se instalaron 42 retenes fijos y móviles desde Pánuco hasta Las Choapas para contrarrestar el pistolerismo y el tráfico de drogas.
En el Canal las cosas tomaban un nuevo rumbo, con la llegada de equipo nuevo y con los trabajos reparación del transmisor. Pero no hubo nueva programación ni nada que se le pareciera. Por el contrario, a la par de que se asignaban los recursos ofrecidos al magisterio del TEBA se tomaron otras medidas drásticas.
Modesto Godínez: “La reducción presupuestal obliga al despido de personal donde tiene amplia participación la Tesorería General del Estado. El licenciado León Pedro Alcalá Barrios, asesor del Tesorero del Estado, es el encargado de decidir la cantidad de los técnico y trabajadores que en esa fecha fueron liquidados; así las cosas, el Canal se enfila hacia lo que será la situación más crítica desde su inauguración, la prensa comienza a especular entonces sobre el futuro de la televisora y hay incertidumbre entre los sobrevivientes del Canal por saber cuándo llegará a su fin el proyecto de comunicación”.
Peores penurias vendrían. La reparación había paliado en algo la ausencia de un programa de mantenimiento preventivo y correctivo permanente.
Para los trabajadores del Cuatro Más, la experiencia vivida durante el sexenio de Acosta Lagunes no hubiera sido posible sortearla sin la presencia del Telebachillerato y sin el amor a la camiseta que muchos dicen llevar bien puesta.
Ese nivel de resistencia lo tendrían que demostrar por un año más. Era necesario aguantar hasta el cambio de administración gubernamental, que en 1986 llegaría, primero con la campaña electoral y después con las nuevas autoridades.
3.10 Final
Por aquellas mismas fechas –mediados de 1985— el gobierno federal estaba a punto de iniciar el más ambicioso programa de telecomunicaciones, al poner en órbita el sistema de satélites Morelos e instalar 500 estaciones terrenas para utilizar esa nueva infraestructura. El proyecto serviría para enlazar en cobertura nacional a la televisión privada y a la cultural, ofrecer servicios de telefonía en zonas urbanas y rurales y transmisión de datos (télex, telefax, etcétera).
En Veracruz, se realizaba el cambio administrativo más importante de la era acostalagunista. Se creaba la Dirección de Comunicación Social, en sustitución del departamento de Prensa, y se ponía al frente de ella al experimentado periodista Ángel Leodegario Gutiérrez Castellanos, para sustituir a Rafael Arias Hernández.
El relevo se anunció como una de las etapas más importantes en el feneciente gobierno estatal. “Yayo” Gutiérrez expresó en su toma de protesta: “Al gobierno corresponde informar siempre con veracidad qué hace, dónde hace, cuándo, cómo, por qué y para qué lo hace o por qué lo deja de hacer y al mismo tiempo escuchar y atender opiniones, críticas, acerca de la realidad social que vivimos, del funcionamiento de la estructura del Gobierno para perfeccionar. El gobierno, pues, debe mantenerse atento al sentir popular externado a través de los medios de comunicación”.
Comenta Rafael Arias: “A mí ya no me toca ver cómo se lleva a cabo la transformación de un gobernador ranchero tecnócrata culto a un gobernador con sentido político mucho más desarrollado, más informado. Con la coordinación de Amadeo (secretario de Gobierno) y Yayo (en Prensa) logran una influencia en el gobernador mucho mayor en los aspectos políticos y administrativos”.
Se acercaba el final. En último trimestre de 1985 la tragedia se cernía sobre el país con los terremotos de septiembre y mientras los defeños se organizaban sin el apoyo del gobierno federal para rescatar a sus muertos y levantarse de los escombros, en Veracruz la violencia continuaba. Las elecciones municipales de ese año provocaron enfrentamientos entre grupos regionales y caciques locales. El narcotráfico se enseñoreaba por la región sur, principalmente el Valle del Uxpanapa. Y el gobernador Acosta prometía, en su quinto informe, mejorar la seguridad pública, la procuración e impartición de justicia y dar el empuje decisivo al desarrollo del Estado.
Para entonces, como si los terremotos en el DF hubieran tenido rebotes en el Estado, la programación del Canal se reducía a los enlaces con Canal Once y de producción propia, cero. Salvo UN DIA MÁS, el noticiario estelar y algunos programas especiales sobre la temática de la plataforma electoral del PRI en la contienda por la gubernatura del Estado en los primeros meses de 1986, el panorama era desolador en la televisora.
Se abría el largo compás de espera que caracteriza a todo sexto año de las administraciones estatales. Desde el área de Prensa, “Yayo” Gutiérrez diseñó una campaña de difusión de las principales obras carreteras, hidráulicas y de introducción de servicios en ciudades para que quedara constancia escrita de la acción de gobierno.
El gobierno federal de Miguel de la Madrid, sin recuperarse aún de la tragedia de los terremotos, trataba de mantener la nave a flote con un riguroso programa económico que previó la venta de 172 empresas paraestatales, recortes al gasto en programas sociales y un severo control a los aumentos salariales con el objeto de frenar la inflación y reducir el déficit público.
En Veracruz, columnistas y analistas sintetizaban los seis años de Agustín Acosta Lagunes, sus obras entregadas en el segundo periodo de su sexenio, pero también le reprochaban sus desplantes con la prensa, su perfil autoritario y su falta de valor para enfrentar al crimen organizado.
Mientras tanto, en los medios de comunicación se iniciaba un proceso que marcaría el perfil de la prensa, radio y televisión veracruzanas en los años siguientes. Surgió Radio Sensación XETP, el 1º de marzo de 1986, y para finales de ese año se creó el Grupo AVANRADIO, de la fusión de las radiodifusoras propiedad de la familia Ferráez, que enlazó sus estaciones de Xalapa, Veracruz y la región centro Córdoba-Orizaba.
También surgieron El Universal de Veracruz (de los restos del Diario de Veracruz) propiedad de El Universal de México, con sede en el puerto, y El Sol Veracruzano de Organización Editorial Mexicana, con sede en Xalapa, y por primera vez la presencia de los empresarios mediáticos de la capital del país se dejó sentir en el ámbito de la prensa local.
En el ínterin de designar al candidato a gobernador por el PRI, el cacique Cirilo Vázquez Lagunes fue detenido en el sur del Estado, tras una balacera con policías, pero fue liberado horas después según se especuló en aquellos días por intervención directa del secretario de la Defensa Nacional, Juan Arévalo Gardoqui, su presunto protector.
“EL FEROZ CACICAZGO. No podemos decir que los cacicazgos (sobre todo los temibles cacicazgos armados) sean privativos del Estado de Veracruz pero sí es inaplazable decir que los cacicazgos que padecemos se han visto incrementados y desarrollados a una terrible expresión en los últimos diez años. Siempre ha sido un morboso y agudo mal social que ha padecido Veracruz, pero ha habido épocas en que esta lacra empapada en sangre, ha agobiado más que en otras a nuestro agitado territorio. Hoy, por ejemplo, sufrimos un terrorismo caciqueril muy parecido a aquel en que la Mano Negra, comandada por el fatídico y oscuramente legendario Manuel Parra, sembraba la muerte y el caos en una vasta región veracruzana. Este cacicazgo era fomentado y sostenido por un poderoso militar: el general Quiroga, desde México. Actualmente, la región sur de Veracruz está agobiada por el cacicazgo perfectamente definido e identificado de Acayucan, en cuyo lugar medra y actúa un capo llamado Cirilo Vázquez, a quien sostiene, ayuda y protege un “periodista” que tiene grandes intereses en la región de Acayucan y que responde al nombre de José Luis Mejías. Casi todos los detalles del reciente choque entre fuerzas policíacas y grupos de hombres fuertemente armados, a cuyo frente iba el propio Cirilo Vázquez se han dado en todos los periódicos: pero decimos que casi todos los datos y detalles se han hecho públicos porque no todo se ha dado a conocer a la prensa; hay oscuros y ominosos datos, intervenciones y personajes que han sido ocultados y que son los más sombríos e inquietantes de este y otros acontecimientos similares”.
Para entonces, como ya se comentó, el Canal 4 Más era la sombra de lo que había sido seis años atrás. Su programación cotidiana incluía TELESECUNDARIA, DOCUMENTALES, TEBA, ENLACE (noticiario del Canal Once), UN DIA MAS (noticiario local) y TELECINEMA 4 (películas). A partir de abril y hasta finales de 1986 se incluían también transmisiones especiales de la campaña electoral del candidato del PRI a la gubernatura.
Parecería el fin. Mientras las cadenas de televisión nacional se preparaban para transmitir los partidos del Mundial de Fútbol México 86, evento al que se sumaron en alianza con las estaciones capitalinas las radiodifusoras del Estado, sobre el 4 Más se publicaban cosas como ésta:
“CANAL INVISIBLE. Alguna vez un alto funcionario estatal recomendó a un reportero del noticiero (sic) del canal estatal, 4 Más, que no se preocupara tanto por las transmisiones pues al fin y al cabo nadie lo veía y ello en gran parte es cierto, pues las condiciones en que opera ese medio de comunicación son tan precarias que su actividad se ha reducido a transmitir las clases del Telebachillerato, sistema que ha mostrado una alta eficacia y un noticiario al que le falta promoción, pero ahí en fuera es sólo como una base retransmisora de la programación del Canal 11 de México, que con dificultades se ve en algunas partes. Además, legalmente no existe esa estación transmisora de televisión pues en alguna ocasión se hizo un anteproyecto de ley que le daría personalidad jurídica, pero ahí quedó todo, nada hay que sustente su existencia, salvo la concesión (sic) otorgada por la Secretaría de Gobernación (sic) que le concede 90 años de permiso (sic) para operar bajo la tutela del Gobierno de Veracruz. Si el próximo gobierno estatal desea revivir ese medio de comunicación tendrá que invertir una buena cantidad de recursos, pero en cambio tendría en sus manos un excelente medio no sólo de comunicación entre muchos pueblos alejados del contacto con sus autoridades, sino un vehículo de integración cultural, que podría dar cabida a las inquietudes de muchos universitarios, investigadores, que aportarían mucho de sus conocimientos que ahora archivan en algún rincón o que acaso llegan a publicar en algún folleto de circulación restringida. Muchos de los problemas de Veracruz podrían discutirse en un foro televisado que llegara a personas que consumen su tiempo presenciando programas insulsos, dañinos para la salud mental, nefastos para la idiosincrasia de los mexicanos. Tal vez en las ciudades importara poco una discusión sobre producción de maíz o técnicas para combatir plagas o construir diques y pequeñas represas para almacenar agua, pero en miles de kilómetros cuadrados habitados por técnicos de algunas dependencias que jamás cumplen con su deber de enseñar a los campesinos a producir. Sin recursos y sin existencia legal, pero ahí está el Canal, con su modesto edificio semivacío, pero hay un principio aprovechable”.
Sería imposible encontrar una causa única para que la administración de Agustín Acosta Lagunes haya decidido echar en saco roto el aprovechamiento de la señal de televisión. Si a la realidad la podemos entender a partir de las aproximaciones, de las instantáneas o momentos que podemos observar de ella, a la distancia valgan aquí algunas opiniones de quienes vivieron aquellos años de penurias desde adentro de XHGV Canal 4+.
Laura Guevara Zárate: “Parece que al gobernador no le interesó mucho el Canal. De hecho sólo vino a las instalaciones una vez y de entrada por salida. Se oían comentarios de los camarógrafos, cuando lo acompañaban a una gira de que a él no le gustaba mucho la difusión por medio del Canal”.
Román Alarcón: “Las mentalidades por desgracia, de los gobernadores, son de decir, el anterior hizo algo, a mí no me interesa; el anterior no hizo esto, ahora lo hago yo. Para Hernández Ochoa el Canal era como su bebé. Entra Acosta Lagunes y no le interesó e hizo declaraciones de que no le importaba. Pero lo mantuvo y yo creo que se fue dando cuenta de que el Canal era el monitor de él hacia la gente. Su sexenio fue una etapa muy mala pero logramos mantenernos”.
Carlos Serrano Bazán: “Yo creo que el Canal, en ese lapso, se hizo necesario para la gente. Independientemente de eso creo que también sobrevivió por el Telebachillerato. Eso fue lo que hizo que se mantuviera ese tiempo y que se había hecho un referente para la gente”.
Marco Antonio Rodríguez Revoredo: “El licenciado Acosta Lagunes fue un total acérrimo enemigo de la televisión cultural en Veracruz. No tengo datos oficiales, pero por contactos que tuve en Puebla, supe que el Gobierno del Estado de Veracruz le ofreció el Canal de televisión al gobierno poblano. Las condiciones del Canal eran deplorables, sin equipo, con problemas de mantenimiento, falta de lámparas, deficiente señal de Lajas, en síntesis, un desplome total”.
Manuel Segundo Pérez: “En algunas ocasiones, y de los que quedamos de aquella época te lo podrán comprobar, poníamos dinero de nuestras quincenas para comprar un circuito, cables, conectadores o lámparas para que el Canal siguiera adelante. ¿Por qué? Por amor y sudor a la camiseta. Cuando te gusta un trabajo luchas por él y lo logras”.
Cristina Medina: “Cinco años después, casi al dejar la gubernatura, me encontré al gobernador Acosta Lagunes en una comida, cerca de Sayula. Yo le tenía miedo porque le ponían sobrenombres como “Don Disgustín” y cosas así. Pero me le acerqué y le pregunté por qué tenía al Canal en condiciones deplorables. El me dijo: Mire Cristina, cuando un gobernador hace campaña lo que la gente quiere es verlo en televisión, qué hace, cómo piensa, qué dice; después, la gente lo que quiere ver son puentes, carreteras, calles; no es importante verlo en televisión, lo importante son las obras. Y con su sentido sarcástico que lo caracteriza, agregó: Perdón, pero ¿en qué canal entran ustedes en México? Porque allá no veo la señal del 4 Más. Le dije: señor gobernador, pobremente nos vemos en el Estado. Pues yo no los veo, añadió con sorna”.
Finalmente, el inevitable juicio, la opinión a la distancia de quien fuera colaborador de Acosta, Rafael Arias Hernández:
“Yo creo que no veía con malos ojos a la televisora pública pero sí reducida a prestar servicios educativos y culturales. El se preocupó más por otras cosas. No hay que olvidar el contexto. El entorno económico nacional era muy inestable, con tasas de interés del 150 por ciento, con inflación desatada, con una merma muy importante en los recursos públicos. A reserva de que se haga un juicio, un balance de su sexenio más sereno, a largo plazo, diría que Acosta se enfocó más al gasto en infraestructura, a los servicios. Hay que decir que supo sostener el timón en la tormenta ante los riesgos de un manejo financiero irresponsable. No endeudó al Estado, supo manejar las finanzas públicas, supo invertir financieramente e incluso, por muchas críticas que se le hagan, supo invertir en arte, en una amplia colección de arte que es propiedad del Gobierno del Estado”.
Lo que vendría después, sería mucho, mucho mejor.
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